La operación por un tumor maligno pone en duda la gira sudamericana del papa León XIV
El pontífice fue operado en Roma por un adenocarcinoma pulmonar y le extirparon el lóbulo inferior del pulmón derecho. Los médicos estiman que las perspectivas de recuperación son altas, pero su internación y el período de convalecencia abren interrogantes sobre la visita prevista a la Argentina, Uruguay y Perú en noviembre.

La intervención quirúrgica a la que fue sometido León XIV en la clínica Gemelli de Roma encendió la preocupación en el Vaticano. La operación duró 90 minutos y permitió extirpar el lóbulo inferior del pulmón derecho afectado por un tumor maligno. Tras un primer comunicado escueto, la Santa Sede confirmó que se trataba de un adenocarcinoma pulmonar. El Papa permanecerá internado alrededor de una semana y luego deberá afrontar la recuperación posoperatoria. Según las estimaciones médicas citadas, las perspectivas de evolución son muy favorables en estos casos.
El diagnóstico abrió interrogantes sobre la gravedad de la enfermedad y los pasos que podrían seguir, aunque los estudios posteriores a la cirugía serán determinantes. También generó inquietud por las consecuencias institucionales de una eventual convalecencia prolongada. En el Vaticano, las decisiones relevantes dependen del pontífice y no existe una figura que lo reemplace de manera interina. El secretario de Estado, el cardenal Pietro Parolin, había expresado preocupación antes de la operación, aunque también señaló que la detección temprana permitiría superar el problema.
Uno de los principales interrogantes es la gira sudamericana anunciada para noviembre, que incluiría visitas a Uruguay, la Argentina y Perú. El itinerario, previsto inicialmente para comenzar el 6 de noviembre, contempla 14 vuelos, dos de ellos transatlánticos, además de desplazamientos a zonas de gran altura, como Cusco, a más de 3.000 metros. Los tiempos habituales de recuperación, que pueden extenderse entre dos semanas y un mes, alimentan las dudas sobre la posibilidad de completar el recorrido. En el Gobierno argentino señalaron que están dispuestos a modificar la agenda si fuera necesario, mientras que desde el Vaticano sostienen que la visita sigue en pie, aunque con prudencia.
La operación también obligó a León XIV a ausentarse de una misa prevista en la plaza de San Pedro. Aun durante su recuperación, el Papa pidió revisar la declaración final de un encuentro de conferencias episcopales, una señal de que mantiene su intervención en los asuntos de la Iglesia. Por ahora, la evolución médica y los próximos comunicados serán claves para determinar los pasos siguientes.
