Las jubilaciones aumentarán 1,93% en noviembre, pero el bono congelado limitará la mejora para los haberes mínimos
La actualización previsional seguirá la inflación de septiembre. Con el refuerzo de $70.000, quienes perciben el haber mínimo cobrarán $500.833,70 en mano, mientras que la jubilación máxima neta llegará a $2.822.764,63. Cerca de 2,89 millones de jubilados y pensionados reciben el haber mínimo más el bono.

Las jubilaciones del sistema general de la Anses tendrán en noviembre un aumento del 1,93%, equivalente a la variación del Índice de Precios al Consumidor (IPC) de septiembre informada por el Indec. Con la actualización, el haber mínimo será de $444.158,46 y, al sumarse el bono de $70.000, el ingreso bruto alcanzará los $514.158,46. Después del descuento para financiar el PAMI, el monto neto quedará en $500.833,70.
En el otro extremo, la jubilación máxima llegará a $2.988.765,82 brutos y $2.822.764,63 netos. El reajuste también alcanzará a las pensiones no contributivas, la Asignación Universal por Hijo (AUH), las asignaciones familiares y determinados parámetros utilizados para calcular aportes previsionales y de salud.
Sin embargo, la mejora será menor para quienes dependen del haber mínimo y el refuerzo estatal. Como el bono permanece congelado en $70.000 desde marzo de 2024, el ingreso total de ese grupo aumentará apenas un 1,66% respecto de octubre. Hasta septiembre pasado, la inflación acumulada desde la última actualización del refuerzo había llegado al 133,5%.
Según datos de junio publicados por la Subsecretaría de Seguridad Social, alrededor de 2,89 millones de jubilados y pensionados cobran el haber mínimo más el bono. Quienes tienen un haber superior al mínimo, pero no alcanzan el ingreso garantizado, reciben un complemento para llegar al monto establecido. Por ejemplo, una jubilación de $480.000 tendrá en noviembre un adicional de $34.158,46.
La Pensión Universal para el Adulto Mayor (PUAM) será de $355.326,77, que con el bono llegará a $425.326,77 brutos y $414.666,97 netos. La pensión no contributiva por invalidez laboral ascenderá a $310.910,92 y, con el refuerzo, sumará $380.910,92 brutos y $371.583,59 netos.
Entre enero y septiembre, la inflación acumuló un 23,6%, mientras que las jubilaciones sin bono subieron un 25,7%. En cambio, los ingresos mínimos con el refuerzo avanzaron solo un 21,4%, por lo que continuaron perdiendo poder adquisitivo frente a los precios.
