La crecida del Paraná impulsa la generación hidroeléctrica y reduce costos de energía
El aumento del caudal obliga a las represas de Yacyretá e Itaipú a liberar agua para regular los niveles del río, mientras la central argentina-paraguaya opera casi a plena capacidad. La electricidad hidroeléctrica, más barata que la térmica, permite aliviar los costos del sistema energético y reducir la necesidad de subsidios.

La crecida del río Paraná genera complicaciones por las inundaciones en el noreste argentino, pero también favorece la producción de electricidad en las centrales hidroeléctricas de Yacyretá e Itaipú. Ambas represas abrieron sus compuertas esta semana para regular el caudal y liberar parte del agua acumulada, mientras Yacyretá mantiene una generación cercana a su capacidad máxima.
Según el informe hidrológico de la Entidad Binacional Yacyretá (EBY), los caudales que ingresan al embalse se mantienen por encima de los promedios históricos. En septiembre alcanzaron los 12.339 metros cúbicos por segundo, un 37% por encima de los valores de referencia, mientras que en lo que va de octubre llegaron a 14.400 metros cúbicos por segundo, un 40% más.
Las previsiones indican que el caudal podría continuar creciendo y alcanzar los 39.000 metros cúbicos por segundo. A las precipitaciones en la cuenca del Paraná se sumaron lluvias en la cuenca del río Iguazú, donde recientemente se registraron precipitaciones cinco veces superiores a las estimadas.
Ante este escenario, los administradores de las represas regulan las descargas de acuerdo con el nivel de los embalses y los pronósticos. En Yacyretá se abrieron primero las compuertas del vertedero del brazo Aña Cuá y luego las del principal. Fuentes oficiales señalaron que, pese a la magnitud de la crecida, no se informó ningún riesgo para las instalaciones.
La central genera alrededor de 2.600 megavatios entre Argentina y Paraguay, con 18 de sus 20 máquinas en funcionamiento. Por sus turbinas circulan unos 13.000 metros cúbicos de agua por segundo, mientras el excedente se vierte río abajo. El elevado nivel del río reduce la diferencia de altura que impulsa las turbinas y afecta su rendimiento, un fenómeno que también impacta en Salto Grande, sobre el río Uruguay.
La ventaja económica está en el costo de producción. La electricidad de Yacyretá se ubica en unos US$ 28 por megavatio-hora, más un adicional de US$ 10 que se paga a Paraguay por parte de la energía adquirida. En cambio, la generación térmica tiene un costo promedio cercano a los US$ 40 por megavatio-hora.
La mayor disponibilidad de energía hidroeléctrica permite reemplazar generación más cara y ofrece cierto alivio a hogares, comercios e industrias. También puede reducir la necesidad de subsidios estatales al achicar la diferencia entre el costo de producir electricidad y el monto que pagan los usuarios.
