Milei puso a Pablo Quirno al frente de la negociación con Venezuela por la liberación de Nahuel Gallo

Brasil dejará de representar los intereses argentinos en Caracas y ese rol pasará a Italia. El canciller asume un papel central y el Gobierno evalúa reabrir la Embajada en Venezuela.

El presidente Javier Milei decidió otorgarle un rol protagónico al canciller Pablo Quirno en las gestiones para lograr la liberación del gendarme Nahuel Gallo, detenido de manera arbitraria en Venezuela desde diciembre de 2024. La decisión se da en un contexto diplomático complejo, marcado por la salida de Brasil como representante de los intereses argentinos en Caracas y el traspaso de esa función a Italia.

Hasta ahora, las negociaciones habían estado fragmentadas. Durante la gestión del excanciller Gerardo Werthein, las gestiones por Gallo quedaron en manos de la entonces ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, y del embajador argentino en Washington, Alec Oxenford, ante el Departamento de Estado de Estados Unidos. Con el nuevo escenario regional y el endurecimiento del vínculo con Brasil tras las críticas públicas de Milei a Lula da Silva, el Gobierno decidió centralizar la estrategia en Cancillería.

Desde este jueves, Brasil abandonará formalmente las sedes argentinas en Caracas, luego de la expulsión de los diplomáticos nacionales tras los cruces del Presidente con el régimen venezolano. Ante la falta de relaciones bilaterales directas, Italia asumirá la representación argentina, en línea con el acercamiento entre Milei y la premier Giorgia Meloni.

Quirno no solo tiene a su cargo la negociación por Gallo, cuyo eventual operativo de traslado a la Argentina estaría preparado, sino también la redefinición del vínculo con Venezuela. En ese marco, el Gobierno analiza reabrir la Embajada argentina en Caracas mediante la designación de un encargado de negocios, reconociendo de hecho al interinato encabezado por Delcy Rodríguez.

El tema fue abordado por Milei en reuniones recientes con la activista venezolana Elisa Trotta y la diputada Sabrina Ajmechet, donde también se habló de los presos políticos y del delicado estado de incomunicación de Gallo. La situación se volvió aún más sensible tras la decisión de Italia de reabrir su embajada en Caracas, un gesto que obliga a la Argentina a recalcular su política exterior entre la afinidad ideológica y sus propios intereses estratégicos.

En paralelo, Quirno acumula desafíos clave: las relaciones con Venezuela, los acuerdos comerciales con la Unión Europea y Estados Unidos, y el armado de un bloque regional de derecha impulsado por Milei. Todo ello, mientras la liberación de Nahuel Gallo sigue siendo una prioridad política y humanitaria para el Gobierno.

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