El Gobierno negocia con los gobernadores el capítulo fiscal de la reforma laboral para asegurar los votos

Ante las quejas por el impacto en la coparticipación, la Casa Rosada analiza una “compensación” a las provincias mientras acelera el armado político para tratar la ley en febrero.

Con la reforma laboral como uno de los ejes centrales de la agenda legislativa de febrero, el Gobierno nacional intensificó las negociaciones con los gobernadores aliados para destrabar el capítulo fiscal del proyecto, uno de los puntos más sensibles por su impacto en los recursos coparticipables. Las provincias advierten que los cambios impositivos previstos, en especial sobre el impuesto a las Ganancias, podrían generar una fuerte caída en la recaudación, en un contexto de ajuste y reducción de transferencias desde la Nación.

Frente a ese escenario, en la Casa Rosada comenzó a tomar forma la idea de una “compensación” fiscal para las jurisdicciones, como parte de una estrategia destinada a garantizar el respaldo político necesario en el Congreso. Según estimaciones que circulan entre los mandatarios provinciales, la baja en la alícuota de Ganancias para empresas implicaría una merma cercana a los 3 billones de pesos para las arcas provinciales.

Con el objetivo de coordinar la ofensiva política, el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, convocó a una reunión de la mesa política del Ejecutivo, integrada por el ministro del Interior, Diego Santilli; la senadora Patricia Bullrich, jefa del bloque de La Libertad Avanza en el Senado; el presidente de Diputados, Martín Menem; y Lule Menem, operador clave del oficialismo. El encuentro marca la reactivación formal de ese espacio tras el receso de verano.

Santilli continúa siendo el principal interlocutor del Gobierno con las provincias. En los últimos días mantuvo reuniones con los gobernadores de Chaco, Leandro Zdero, y de Chubut, Ignacio Torres, donde recogió las preocupaciones por el impacto fiscal de la reforma. Desde el oficialismo insisten en que la pérdida de recursos sería transitoria y que, una vez aprobada la ley, la formalización del empleo y la reactivación económica compensarían la caída inicial.

El Gobierno prevé que Javier Milei convoque a sesiones extraordinarias desde el 2 de febrero, con la intención de iniciar el debate en el Senado y luego avanzar en la Cámara de Diputados. Para eso, Bullrich ya habilitó una comisión técnica en la Cámara alta, con la meta de llegar al recinto con los consensos necesarios y acelerar la sanción de la reforma laboral.

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