La CGT judicializa la reforma laboral y vuelve a la calle contra el Gobierno
.La central obrera marcha a Tribunales para impugnar la ley impulsada por el Ejecutivo y denunciar su inconstitucionalidad, en un nuevo capítulo del conflicto sindical.

La Confederación General del Trabajo (CGT) retoma este lunes la protesta contra la reforma laboral aprobada por el Congreso y promovida por el gobierno de Javier Milei. Desde las 11, la central obrera marchará hacia el Palacio de Tribunales con el objetivo de respaldar una presentación judicial destinada a frenar la implementación de la norma, a la que considera contraria a la Constitución.
La movilización tendrá como punto de concentración la Plaza Lavalle y se inscribe en una estrategia que combina presión en la calle con acciones legales. Según explicaron desde la conducción sindical, el eje de la jornada será acompañar la impugnación formal que la CGT presentará ante la Justicia, cuestionando la validez del nuevo régimen laboral. “La decisión es sustentar el análisis legal que se viene haciendo y llevar nuestra petición a los tribunales”, señaló uno de los dirigentes de la cúpula cegetista.
La protesta se produce pocos días después del paro nacional realizado el 19 de febrero, que coincidió con el tratamiento parlamentario del proyecto, y del cese de actividades impulsado por el Frente de Sindicatos Unidos (FreSU) el viernes 27, cuando la Cámara de Diputados terminó de aprobar la reforma. A diferencia de aquella jornada, los gremios nucleados en el FreSU —entre ellos ATE, la UOM, la Federación Aceitera y APLA— no participarán de la marcha a Tribunales.
En paralelo, el clima de conflictividad sindical se mantiene en el sector educativo. CTERA, junto con otros sindicatos docentes como UDA y CEA, continúa con medidas de fuerza en reclamo por la reapertura de paritarias, la restitución del Fondo Nacional de Incentivo Docente (FONID) y la reversión de recortes presupuestarios en educación.
Con esta nueva movilización, la Confederación General del Trabajo busca trasladar la disputa por la reforma laboral al plano judicial, mientras el Gobierno avanza con la reglamentación de una de las leyes más resistidas por el movimiento obrero.
