Juicios laborales: el BCRA creó un índice para calcular intereses
El Banco Central lanzó la Tasa de Intereses Moratorios (TIM), una herramienta no obligatoria que busca dar previsibilidad en la actualización de sentencias judiciales. Incluye una calculadora online y apunta a reducir la dispersión de criterios entre tribunales.

El Banco Central puso en marcha un nuevo índice destinado a servir como referencia para el cálculo de intereses en juicios laborales y comerciales que se extienden durante años hasta su resolución final. Se trata de la Tasa de Intereses Moratorios (TIM), una herramienta oficializada esta semana que no será de aplicación obligatoria, pero quedará disponible para jueces, abogados y partes involucradas en litigios judiciales.
El objetivo del indicador es brindar un criterio técnico que permita determinar intereses moratorios para deudas en pesos, en línea con lo establecido por el artículo 768 del Código Civil y Comercial, que deja a criterio judicial la fijación de la tasa cuando no hay acuerdo entre las partes ni una ley específica. Hasta ahora, esa discrecionalidad derivaba en una fuerte dispersión de criterios: algunos tribunales aplicaban tasas activas, otros pasivas o combinaciones, generando resultados muy dispares.
La TIM combina, bajo una metodología definida por el BCRA, dos referencias del sistema financiero: la tasa pasiva de los plazos fijos en pesos a 30 días y la tasa activa promedio de los préstamos personales y documentados otorgados por los bancos. No se trata de una actualización por inflación, sino de intereses moratorios aplicables a montos judiciales.
El índice comenzó a regir esta semana, aunque la serie histórica se remonta al 3 de junio de 1993, lo que permite recalcular deudas de larga data. En paralelo, el Banco Central habilitó una calculadora en su sitio web que permite estimar montos actualizados según fecha de inicio y cierre del período. Por ejemplo, una deuda de $10 millones desde enero de 2022 hasta hoy arroja un valor superior a los $170 millones.
La tasa se moverá dentro de bandas acotadas: no podrá superar la variación diaria del CER más un 3% anual ni ubicarse por debajo del CER menos ese mismo margen. La iniciativa surge tras reclamos de cámaras empresarias y asociaciones, en un contexto marcado por fallos laborales con montos que pusieron en riesgo la continuidad de pymes, como los casos de Piegari y Naranja Mandarina.
