Tragedia en Canarias: cuatro turistas murieron arrastrados por una ola en una piscina natural
Una ola de varios metros provocó el episodio más grave en 15 años. Ignoraron la alerta por oleaje peligroso. Buscan a una quinta persona desaparecida.

Cuatro turistas murieron ahogados y varias personas resultaron heridas tras ser arrastradas por una ola gigante en la piscina natural del Charco de Isla Cangrejo, en el municipio de Teide, Tenerife. Las víctimas se habían acercado a la formación rocosa pese a la advertencia oficial por condiciones extremas del mar. Una mujer falleció en el hospital, mientras que continúan internados varios heridos.
La tragedia ocurrió el domingo y todavía ayer se buscaba a una quinta persona desaparecida. Según testigos, había unos 20 bañistas en el lugar, entre turistas extranjeros y visitantes peninsulares. La zona estaba cerrada al público y existían alertas por mar peligroso, con olas de entre 2 y 3,5 metros.
Las autoridades habían recomendado no acercarse ni siquiera a tomar fotos. Sin embargo, el atractivo turístico de las piscinas naturales suele atraer a visitantes que desconocen o minimizan el riesgo. Las autoridades locales señalaron que el lugar estaba señalizado como zona prohibida, con carteles en español, inglés y alemán.
El alcalde de Santiago del Teide señaló que el peligro era conocido por los habitantes, pero que muchos turistas no respetaron la indicación. Según describió, el oleaje violento sorprendió a los bañistas que se habían acercado al borde del muro de contención.
Entre las víctimas confirmadas hay dos ciudadanos de Rumania y dos de Eslovaquia. El gobierno eslovaco y el rumano informaron sus fallecimientos, sin revelar identidades. El esposo de una de las víctimas permanece internado con politraumatismos y signos de ahogamiento.
Los servicios de emergencia continúan el rastrillaje para determinar si hay más desaparecidos. Las autoridades recordaron que episodios similares se han registrado en otras zonas de las islas, reforzando la advertencia sobre los riesgos de acercarse a piscinas naturales en días de fuerte oleaje.
