Caputo emite un bono en dólares que dependerá de los inversores locales
El Gobierno colocará un bono en dólares bajo legislación argentina por primera vez en ocho años para cubrir vencimientos en enero. La operación apunta a captar inversión local, ante el escepticismo de los mercados internacionales.

Sin reservas suficientes, el Ministerio de Economía lanzará esta semana un bono en dólares bajo ley argentina, con el objetivo de cubrir una parte del pago de deuda previsto para el 9 de enero. Será la primera emisión en moneda dura desde 2018 y buscará mostrar que Argentina aspira a “volver a los mercados”, según definió Luis Caputo. Sin embargo, el resultado dependerá en gran medida de los inversores locales debido a que los fondos internacionales mantienen cautela frente a instrumentos sin la protección de legislación extranjera.
El nuevo bono, que vencerá el 30 de noviembre de 2029, pagará un cupón del 6,5% anual con pagos semestrales y amortización completa al finalizar su vida útil. Desde el Ministerio explican que la colocación apunta a cubrir parte de los vencimientos de Bonares y Globales en enero, que totalizan US$ 4.200 millones. Según estimaciones privadas, la operación podría generar entre US$ 1.000 y US$ 1.500 millones, insuficiente para cubrir la totalidad del pago, pero relevante para aliviar la carga.
Caputo activó antes de las elecciones un swap con Estados Unidos y mantiene conversaciones con bancos de Wall Street por líneas de financiamiento. También avanzó con un plan de recompra de deuda, aunque los fondos internacionales continúan desconfiando de los títulos bajo ley argentina. Analistas señalan que los mercados externos priorizan instrumentos bajo ley extranjera, con montos y plazos que exceden los que admite la legislación local, además de mejores condiciones de litigio.
El rendimiento elevado del AL29 y AL30, que cerraron el viernes entre 9,6% y 10,5% frente al dólar MEP, refleja la tensión del mercado. El riesgo país permanece sobre los 600 puntos, mientras los inversores aguardan señales sobre acumulación de reservas y posibles reformas cambiarias. En ese entorno, se espera que la demanda provenga de empresas locales, con especial atención a compañías de seguros.
El mercado internacional observa con expectativa, pero con reservas. Voces como Graham Stock, de RBC Blue Bay, consideran que la falta de cobertura legal extranjera restringirá la participación de inversores externos. Informes de la consultora One618 advierten que la emisión está orientada principalmente al segmento doméstico y recomiendan moderar las expectativas respecto del alcance de la colocación.
