Ganancias baja para empresas, crean un mini RIGI y eliminan impuestos internos para atraer inversiones

El Gobierno propone reducir la carga impositiva y eximir alquileres y compraventas de inmuebles, mientras avanza con un régimen especial para medianas inversiones. Los cambios acompañan la reforma laboral y apuntan a reactivar la actividad.

El Gobierno avanza con un paquete tributario que complementa la reforma laboral e introduce cambios relevantes para empresas, propietarios e inversores. Entre las medidas centrales, se reduce la carga del impuesto a las Ganancias para sociedades, se eximen alquileres y ventas de inmuebles, se elimina un amplio espectro de impuestos internos y se crea un régimen especial para atraer inversiones medianas. De acuerdo con fuentes oficiales, la propuesta será presentada en el Congreso con la expectativa de generar consenso político y sostener la actividad económica.

Las modificaciones planteadas reducirán ingresos fiscales iniciales, aunque el Poder Ejecutivo espera compensarlo mediante mayor inversión y producción. En noviembre, la recaudación sufrió una caída del 8,7% interanual impulsada por rebajas previas en impuestos como País, Bienes Personales y retenciones.

Desde 2026, las alícuotas de Ganancias para sociedades bajarán: el tramo del 30% se reducirá al 27% y el del 35% al 31,5%. La medida fue diseñada para beneficiar tanto a pymes como a grandes empresas, bajando la carga efectiva sobre resultados corporativos.

Otro eje relevante es la exención de Ganancias sobre alquileres de inmuebles destinados a vivienda. Un propietario que alquila su unidad dejará de tributar, lo que apunta a blanquear operaciones hoy no declaradas. También estará exenta la venta de inmuebles por personas humanas desde el 1° de enero de 2026.

Para el mercado de capitales, no pagarán Ganancias las operaciones con bonos, obligaciones negociables, acciones, fondos comunes y Cedears, coticen o no bajo CNV. Solo quedarán alcanzadas las rentas de criptomonedas.

El proyecto elimina impuestos internos a cigarrillos, bebidas alcohólicas, electrónicos, automóviles, seguros, telefonía celular, espectáculos y bienes suntuarios. Además, se incorpora la exención de IVA para energía eléctrica destinada a riego agroindustrial.

Por último, se permite desde 2025 actualizar por IPC las pérdidas fiscales arrastradas, evitando que la inflación licúe quebrantos. Se crea también el Régimen de Incentivo para Medianas Inversiones (RIMI), con mínimos que van desde US$150.000 para microempresas hasta US$30 millones para grandes firmas.

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