La Corte ordena plan contra incendios en el delta del Paraná y obliga a Nación, provincias y municipios

La Corte Suprema dictó una resolución clave: ordenó a la Nación, Buenos Aires, Entre Ríos y Santa Fe implementar un plan coordinado para preservar el delta del Paraná y frenar incendios que vienen afectando ecosistemas y poblaciones ribereñas. El fallo también involucra a Rosario y Victoria, dos ciudades directamente perjudicadas por las quemas.

La Corte destacó la necesidad de acciones concretas y no meras declaraciones. Reclama monitoreo, prevención, control y sanción. El objetivo es evitar quemas intencionales vinculadas a prácticas productivas o especulación territorial.

El impacto ambiental es severo. Los incendios deterioran biodiversidad, afectan calidad del aire, generan enfermedades respiratorias y destruyen humedales que funcionan como reguladores naturales. El fallo reconoce la urgencia ecológica y le otorga dimensión institucional.

Además, el tribunal marca responsabilidad compartida. Las jurisdicciones no pueden delegar funciones ni excusarse entre sí. La protección del delta requiere coordinación intergubernamental, algo que suele fallar en políticas ambientales.

El fallo genera reacciones diversas. Organizaciones ambientales lo celebran como triunfo. Gobiernos provinciales piden financiamiento y logística. La Nación deberá articular recursos técnicos y administrativos.

El delta del Paraná es un ecosistema clave para la región. Su deterioro genera costos ecológicos irreversibles. La Corte lo sabe y por eso interviene.

Queda ahora el desafío de transformar el fallo en acciones. Sin controles, sanciones y planes sostenidos, las quemas continuarán. La decisión judicial marca un antes y un después: la preservación del delta dejó de ser una advertencia ambiental y se transformó en imperativo legal.

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