Crisis del transporte en Tucumán: por segundo día consecutivo, 250.000 pasajeros sin colectivos
El paro de la UTA afecta a 13 de las 14 líneas de ómnibus en la capital tucumana. El conflicto se originó por la suspensión de 154 choferes ante la caída de la recaudación y los retrasos en el pago de subsidios.

San Miguel de Tucumán enfrenta su segundo día consecutivo sin transporte público urbano. La medida de fuerza de la Unión Tranviarios Automotor (UTA) paralizó 13 de las 14 líneas que operan en la capital provincial, dejando a más de 250.000 usuarios sin servicio. El conflicto, que ya genera un fuerte impacto social y económico, responde a la decisión de los empresarios de suspender a 154 trabajadores por la crisis financiera del sector.
Un paro que expone el colapso del sistema
El paro, iniciado el jueves, es consecuencia directa de una crisis estructural que atraviesa el transporte público tucumano. Los empresarios, nucleados en la Asociación de Empresarios del Transporte Automotor de Tucumán (AETAT), sostienen que las suspensiones fueron “la única salida posible” para sostener la actividad ante la falta de recursos.
La recaudación cayó drásticamente en los últimos meses, en parte por la reducción del corte de boletos plenos y por el incremento del uso de aplicaciones de transporte informal, principalmente motos, que operan sin regulación estatal. A esto se suman los aumentos en el costo del combustible, los repuestos y los salarios.
“Cubrir los costos se volvió imposible. Los subsidios no se transfieren en tiempo y forma y eso nos llevó a una situación límite”, explicó un empresario del sector en diálogo con Ámbito.
El impacto del recorte nacional
El gobernador Osvaldo Jaldo reconoció que el conflicto se agravó luego de que el gobierno nacional, bajo la gestión de Javier Milei, eliminara los subsidios al transporte público del interior del país. Desde entonces, la provincia debió asumir la totalidad del financiamiento, aunque con demoras y limitaciones presupuestarias.
En ese contexto, AETAT envió cartas formales al municipio de San Miguel de Tucumán para pedir una revisión del mecanismo de pago de los subsidios locales. Sin una solución inmediata, el paro amenaza con extenderse y agravar el malestar de los usuarios, que desde hace dos días buscan alternativas para llegar a sus trabajos y escuelas.
La UTA exige la reincorporación de los 154 choferes y un compromiso concreto para garantizar el pago regular de salarios, mientras los empresarios advierten que sin asistencia financiera no podrán sostener el servicio. El conflicto expone, una vez más, la fragilidad del transporte público en el interior del país y la falta de coordinación entre los distintos niveles del Estado.
