La salida de Messi abre una nueva etapa y obliga a la Selección a redefinirse
La Albiceleste deberá resolver quién será el nuevo capitán, quién heredará la camiseta número 10 y cómo reemplazará futbolísticamente al rosarino. También queda en duda el futuro de Scaloni y el impacto económico para la AFA.

La despedida de Lionel Messi de la Selección Argentina no solo marca el cierre de una era: también abre una serie de decisiones que deberán tomar el cuerpo técnico y la AFA. Con el capitán y Nicolás Otamendi fuera del equipo, aparecen interrogantes sobre el liderazgo, la camiseta número 10, el reemplazo futbolístico del rosarino y el futuro de Lionel Scaloni.
La primera incógnita es quién llevará la cinta. Cristian “Cuti” Romero aparece como el principal candidato. El defensor de 28 años ya fue capitán en tres partidos y es una de las referencias del vestuario. También tienen antecedentes como líderes Lautaro Martínez, Enzo Fernández, Leandro Paredes y Emiliano “Dibu” Martínez.
La segunda cuestión será la camiseta número 10. Messi la utilizó desde 2009 y la convirtió en uno de los símbolos más importantes de la Selección. Las reglamentaciones de FIFA impiden retirarla en competencias oficiales, por lo que otro futbolista deberá utilizarla. Franco Mastantuono, Thiago Almada y Nicolás Paz aparecen entre las alternativas.
El reemplazo futbolístico constituye el desafío más complejo. El cuerpo técnico considera a Nicolás Paz como uno de los jugadores destinados a ocupar un lugar central en el futuro. El mediocampista, surgido en España y actualmente en Como de Italia, combina desequilibrio, visión de juego y capacidad goleadora.
La salida de Messi también podría influir en el futuro de Scaloni. El entrenador anunció que continuará hasta diciembre y luego dejará su cargo, aunque dirigentes de la AFA todavía intentan convencerlo para que siga. La ausencia del capitán podría convertirse en un factor adicional en esa definición.
También habrá consecuencias económicas. Los amistosos de la Selección deberán renegociarse sin la presencia garantizada de Messi, cuya participación elevaba el atractivo internacional de los partidos. La AFA ya trabaja en un escenario posterior a su retiro, con la posibilidad de que el rosarino continúe vinculado al equipo como embajador.
La era de Messi terminó. Ahora comienza el desafío de construir una Selección capaz de competir sin su máxima figura.
