Granja Tres Arroyos frenó otra planta y dejó en suspenso a 900 trabajadores
La fábrica de Capitán Sarmiento quedó paralizada desde este lunes por problemas de suministro eléctrico y otras dificultades operativas. La medida se suma a despidos y atrasos salariales en la empresa.

Granja Tres Arroyos, la principal empresa avícola del país, suspendió temporalmente las actividades operativas de su planta de Capitán Sarmiento, en la provincia de Buenos Aires. La medida comenzó el 31 de agosto y afecta a unos 900 trabajadores, que fueron informados de que no deberán concurrir a sus puestos hasta nuevo aviso, salvo que sean convocados.
La empresa atribuyó la decisión a la falta de suministro eléctrico y a otras cuestiones operativas y productivas vinculadas con circunstancias de fuerza mayor. Sin embargo, trabajadores y fuentes cercanas a la planta describieron una situación más compleja, con una fuerte reducción de la actividad durante los últimos meses.
El establecimiento ya funcionaba con un solo turno de faena por la mañana y desde febrero y marzo había reducido la actividad a cuatro días semanales. La semana pasada, además, se comunicó que no se realizaría la faena de animales.
Los empleados también denunciaron dificultades para cobrar sus salarios. Desde comienzos de 2026 comenzaron a recibir los sueldos en cuotas y, según testimonios recogidos por Clarín, actualmente la empresa adeuda tres quincenas y el aguinaldo. También señalaron una reducción salarial del 11% y depósitos parciales de unos $100.000 semanales.
La situación de Capitán Sarmiento se produce apenas 20 días después de que la compañía despidiera a más de 250 trabajadores de su planta de Concepción del Uruguay, que también permanecía cerrada. En ese caso, la empresa argumentó una fuerte disminución del trabajo provocada por la caída de las exportaciones tras los sucesivos brotes de gripe aviar registrados en el país.
La crisis afecta a distintos establecimientos de Granja Tres Arroyos, donde se registraron paralizaciones, cierres, despidos y suspensiones. La empresa también atraviesa dificultades financieras y acumuló incumplimientos en el pago de salarios.
En diciembre de 2024, la compañía había solicitado la apertura de un Procedimiento Preventivo de Crisis. La herramienta permitió avanzar con recortes y ajustes, pero no logró revertir el deterioro de la actividad.
La paralización de Capitán Sarmiento profundiza así el proceso de ajuste de una de las principales empresas del sector avícola argentino.
