El campo se prepara para un “Súper Niño” con más lluvias y adelanta la siembra

Los productores de maíz modifican el calendario para reducir el riesgo de calor durante el verano, mientras el exceso de agua ya obliga a trasladar ganado desde campos bajos y anegados.

La posibilidad de un “Súper Niño”, asociado a lluvias frecuentes e intensas, ya comenzó a modificar las decisiones de los productores agropecuarios. Ante la expectativa de un verano con abundantes precipitaciones y posibles olas de calor, el campo busca anticiparse para reducir los riesgos tanto en la agricultura como en la ganadería.

El pronóstico trimestral del Servicio Meteorológico Nacional para septiembre, octubre y noviembre prevé lluvias superiores a las normales en el norte del Litoral y el oeste de Cuyo, además de La Pampa, el sudoeste bonaerense y el noreste de la Patagonia. También se esperan precipitaciones normales o superiores a las normales en sectores de Córdoba, San Luis, Buenos Aires y el sur del Litoral.

En este escenario, el maíz es uno de los cultivos que ya modificó su calendario. Según la Bolsa de Comercio de Rosario, la siembra alcanzó el 3% del área prevista, un registro inédito para esta altura del año en al menos los últimos cinco ciclos. En algunas zonas del centro del país comenzó incluso antes de lo habitual.

La estrategia consiste en adelantar la implantación para que el cultivo atraviese sus etapas más sensibles antes de enero, cuando podrían registrarse las temperaturas más elevadas. La mayor disponibilidad de humedad también genera expectativas de aumentar la fertilización nitrogenada para aprovechar el potencial productivo.

Sin embargo, el exceso de lluvias ya genera dificultades en la campaña anterior. Todavía resta cosechar alrededor del 10% de las 8,4 millones de hectáreas sembradas con maíz.

La ganadería enfrenta problemas más inmediatos, especialmente en zonas bajas y anegables del norte de Santa Fe y las islas del Delta. Las lluvias dificultaron el acceso a los campos, redujeron las pasturas y obligaron a trasladar animales hacia terrenos más altos.

En Vera, algunos productores comenzaron a mover hacienda ante el riesgo de quedar aislados. Aunque el descenso del agua permitió cierta mejora durante los últimos días, la capacidad para recibir animales es cada vez menor.

La Bolsa de Comercio de Rosario proyecta un escenario especialmente húmedo: estima lluvias 30% superiores a lo normal en octubre, 70% más en noviembre y 90% más en diciembre.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *