La AGN advirtió pérdidas por US$ 1.023 millones en operaciones con oro y el BCRA defendió su estrategia
La Auditoría General de la Nación aprobó con disidencias los estados contables del Banco Central correspondientes a 2025 y señaló un resultado negativo en instrumentos financieros vinculados al metal. La entidad que conduce Santiago Bausili rechazó esa interpretación y aseguró que la posición total en oro generó una ganancia neta de US$ 2.505 millones.

La Auditoría General de la Nación (AGN) aprobó el informe sobre los estados contables del Banco Central de la República Argentina (BCRA) al 31 de diciembre de 2025, aunque incorporó observaciones sobre las operaciones financieras relacionadas con las reservas de oro. El documento abrió una controversia con la autoridad monetaria, que cuestionó el cálculo y acusó al organismo de actuar con motivaciones políticas.
Según el informe de auditoría, las operaciones con derivados vinculados al oro registraron una pérdida de $1,46 billones a valores de cierre, equivalente a unos US$ 1.023 millones. El cálculo comprende resultados negativos por opciones financieras y pagos de primas asociados a esos instrumentos. La AGN también señaló diferencias entre los importes registrados en determinadas cuentas contables y los resultados netos informados para el conjunto de los derivados.
El análisis no determinó el paradero físico de las reservas de oro, una cuestión que había generado cuestionamientos en el Congreso. En cambio, examinó los estados financieros de la entidad y consideró razonable su situación patrimonial, con disidencias parciales.
Uno de los datos centrales del ejercicio fue la fuerte revalorización del metal. Durante 2025, su cotización pasó de US$ 2.689 a US$ 4.407, un incremento del 63%. En términos contables, la tenencia de oro generó ganancias por diferencias de cotización de aproximadamente $8 billones.
Frente a las observaciones, el BCRA sostuvo que su posición total en oro obtuvo un resultado neto positivo de US$ 2.505 millones durante el año. La entidad explicó que las operaciones cuestionadas forman parte de una estrategia de cobertura aplicada sobre la totalidad de sus tenencias y utilizada desde 2007 para proteger las reservas ante eventuales caídas del precio internacional.
Según el Central, estos instrumentos funcionan como un seguro financiero: cuando el oro sube de valor, las coberturas pueden generar pérdidas, mientras que ante una caída del metal ayudan a compensar el deterioro patrimonial. Por eso, argumentó, los resultados deben evaluarse de manera conjunta y no mediante cuentas aisladas.
La autoridad monetaria también afirmó que durante el período 2007-2011 la AGN no había formulado observaciones sobre esta estrategia y señaló que tampoco recibió objeciones de sus auditores externos. Finalmente, cuestionó a la conducción actual del organismo de control y sostuvo que sus señalamientos responden a intereses políticos.
La controversia deja planteada una diferencia central entre ambas instituciones: cómo contabilizar y evaluar el resultado de las operaciones de cobertura vinculadas con las reservas de oro.
