El peronismo presiona a los gobernadores para bloquear la eliminación de las PASO

El PJ busca evitar que el Gobierno reúna los votos necesarios en el Senado para suspender las primarias. Las negociaciones con los mandatarios provinciales incluyen advertencias sobre posibles consecuencias políticas y electorales en sus distritos.

La Casa Rosada intensificó las conversaciones con los gobernadores para avanzar con la reforma electoral, una iniciativa que reactivó las alertas dentro del peronismo. La principal fuerza opositora teme que Javier Milei consiga los apoyos necesarios para eliminar las PASO y complique la definición de candidaturas y liderazgos de cara a las próximas elecciones presidenciales.

En ese escenario, dirigentes del PJ acordaron presionar a los mandatarios de origen peronista para que no acompañen el proyecto. La estrategia apunta especialmente a los gobernadores del norte, mientras Diego Santilli y los hermanos Martín y Lule Menem, en representación de Karina Milei, buscan sumar respaldos legislativos.

Salta, Catamarca y Tucumán aparecen entre los focos de la disputa. A Gustavo Sáenz, quien manifestó su apoyo a eliminar las primarias, podrían enfrentarle un candidato en su provincia o cuestionarle una eventual nueva postulación. En Catamarca, el peronismo buscaría impedir que Raúl Jalil facilite la reforma y luego impulse una candidatura al Senado. En Tucumán, aunque Osvaldo Jaldo se pronunció a favor de mantener las PASO, sus vínculos con legisladores provinciales también forman parte de las negociaciones.

Sin embargo, los gobernadores todavía no habrían impartido instrucciones definitivas a sus representantes en la Cámara alta. Entre las razones de la incertidumbre figuran los compromisos políticos pendientes, los presuntos incumplimientos del Gobierno en materia presupuestaria y la posibilidad de que el oficialismo modifique el proyecto durante el debate.

El oficialismo cuenta con 21 senadores propios y aspira a sumar entre siete y ocho votos mediante acuerdos con gobernadores radicales. Para alcanzar los 37 apoyos necesarios, también buscará el respaldo del PRO y de legisladores vinculados a mandatarios de distintas provincias.

La discusión tiene consecuencias directas para la interna peronista, atravesada por la disputa entre Axel Kicillof y Cristina Kirchner, el mayor protagonismo de Sergio Massa y las aspiraciones presidenciales de Sergio Uñac. El senador sanjuanino propuso organizar una interna partidaria para evitar que el futuro del espacio dependa de las negociaciones con el Gobierno, aunque la iniciativa todavía no consiguió suficiente respaldo.

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