Autorizan el desembarco del crucero con hantavirus en Canarias tras días de tensión sanitaria

España permitirá bajar a los pasajeros del MV Hondius, tras negociaciones con la OMS y en medio de un brote que ya dejó tres muertos.

El gobierno de España finalmente autorizó el ingreso y desembarco de los pasajeros del MV Hondius en las Islas Canarias, luego de varios días de incertidumbre y negociaciones con la Organización Mundial de la Salud. El barco, que permanece frente a las costas de Cabo Verde, registra un brote de hantavirus que ya provocó tres muertes y mantiene en alerta a las autoridades sanitarias internacionales.

La embarcación, que partió desde Ushuaia a comienzos de abril, lleva a bordo 145 personas entre pasajeros y tripulantes. El foco de contagio se detectó pocos días después de zarpar, cuando un turista presentó síntomas compatibles con la enfermedad. Desde entonces, se confirmaron varios casos y otros permanecen bajo observación, lo que obligó a implementar estrictas medidas de aislamiento dentro del barco.

Durante horas, el destino del crucero estuvo en debate. Mientras la OMS impulsaba su llegada a territorio español para garantizar controles sanitarios adecuados, inicialmente España planteó reparos y propuso alternativas como evacuar a los enfermos en Cabo Verde. Sin embargo, la falta de capacidad local para gestionar la crisis epidemiológica terminó inclinando la decisión.

El hantavirus, una infección sin vacuna y con potencial letal, genera especial preocupación por su modo de transmisión. Aunque el contagio entre personas es poco frecuente, especialistas advierten que puede producirse en contextos de contacto estrecho y prolongado. Por eso, el aislamiento en camarotes fue clave para contener la propagación a bordo.

El caso también reabre interrogantes sobre el origen del brote. Una de las hipótesis apunta a que el virus pudo haber sido introducido por un pasajero ya infectado antes de embarcar, lo que habría desencadenado la cadena de contagios en alta mar. Las autoridades sanitarias continúan investigando esta posibilidad.

Con la autorización para atracar en Canarias, comienza una nueva fase: la evaluación médica individual, el seguimiento epidemiológico y la contención de posibles nuevos casos. El episodio pone en evidencia los desafíos sanitarios globales en contextos de movilidad internacional y la necesidad de respuestas coordinadas ante emergencias infecciosas.

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