La minería se dispara y ya es el tercer motor exportador de la Argentina

El sector proyecta ventas por US$ 9.000 millones en 2026, impulsado por precios internacionales y nuevas inversiones, con fuerte respaldo del Gobierno.

La minería argentina atraviesa un punto de inflexión y se consolida como uno de los pilares económicos del país. Según proyecciones de la Cámara Argentina de Empresas Mineras, las exportaciones del sector alcanzarán este año los 9.000 millones de dólares, un salto significativo frente a los 6.000 millones registrados en 2025. Con ese nivel, la actividad se posiciona como el tercer complejo exportador, solo por detrás del agro y la energía.

El crecimiento se explica por una combinación de factores: mejores precios internacionales —especialmente del oro y la plata— y el avance de nuevos proyectos vinculados a minerales estratégicos como el litio y el cobre. Este último segmento aparece como clave para el futuro, en un contexto global atravesado por la transición energética y la demanda de insumos para la electrificación y la tecnología.

El impulso político también juega un rol relevante. La participación de Karina Milei en eventos del sector y la implementación del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) muestran el interés del Gobierno en posicionar a la minería como eje del desarrollo económico. Actualmente, hay proyectos aprobados por casi 8.000 millones de dólares y otros en evaluación que superan los 40.000 millones.

A nivel territorial, provincias como San Juan, Santa Cruz, Catamarca, Jujuy y Salta concentran el núcleo de la actividad y explican gran parte de sus exportaciones a través del sector minero. En muchos casos, más del 80% de las ventas externas provinciales dependen de esta industria.

Sin embargo, el crecimiento no está exento de límites. Los propios empresarios advierten que la minería no tiene capacidad para absorber masivamente empleo, lo que relativiza su impacto en términos de inclusión laboral. Aun así, destacan que los salarios del sector son significativamente superiores al promedio y que su cadena de valor involucra a cientos de empresas proveedoras por proyecto.

Con proyecciones que podrían llevar las exportaciones a más de 20.000 millones de dólares en la próxima década, la minería se perfila como un actor central en la generación de divisas. El desafío será sostener ese crecimiento con estabilidad macroeconómica, infraestructura adecuada y reglas de juego claras para atraer inversiones de largo plazo.

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