La recaudación volvió a caer en términos reales y acumula nueve meses consecutivos por debajo de la inflación
Los ingresos tributarios crecieron en valores nominales, pero perdieron frente a la inflación en abril. La baja estuvo impulsada principalmente por la caída en retenciones y menor dinamismo del consumo y la actividad.

La recaudación tributaria de abril registró una caída real del 3,8% interanual, según datos oficiales de ARCA. Con ingresos por $17,4 billones y una inflación estimada del 32,3% anual, el resultado marca el noveno mes consecutivo de retroceso en términos reales, lo que mantiene la presión sobre las cuentas públicas.
El principal factor de la caída fue el desempeño de los derechos de exportación, afectados por la reducción de alícuotas a productos agropecuarios como soja, trigo y maíz. Este rubro mostró una contracción significativa en términos reales y fue el que más incidió en la pérdida de ingresos fiscales.
También se registraron bajas en impuestos clave como IVA y Ganancias, que reflejan tanto el menor nivel de actividad económica como el impacto de devoluciones y cambios en el esquema de retenciones y anticipos. El IVA, considerado un indicador del consumo interno, cayó alrededor del 3% en términos reales.
En paralelo, los aportes a la seguridad social también mostraron una caída, lo que refleja una desaceleración del mercado laboral formal y del crecimiento de los salarios en términos reales.
Entre los pocos tributos con desempeño positivo se destacaron el impuesto a los combustibles, impulsado por actualizaciones postergadas previamente, y el impuesto al cheque, que mostró una leve mejora vinculada al movimiento del sistema financiero.
La tendencia descendente de la recaudación genera preocupación en el Gobierno, dado su impacto directo en el objetivo de equilibrio fiscal. Aunque la caída muestra signos de desaceleración respecto de meses anteriores, los ingresos continúan por debajo de la evolución de precios, manteniendo la presión sobre la política económica.
