Trump analizaría enviar tropas al terreno y pide US$ 200.000 millones para una guerra larga

El presidente niega los informes, pero citan a fuentes de su gobierno. El plan sería asegurar el paso de los petroleros a través de Ormuz, misión compleja.

La guerra contra Irán, que ya cursa su tercera semana, parece no tener un fin tan rápido y sencillo como Donald Trump esperaba y puede expandirse: ahora el presidente analiza desplegar miles de tropas estadounidenses para reforzar su operación en Oriente Medio, afirman fuentes al tanto de la situación, una posibilidad que el mandatario niega en medio de crecientes sospechas. Mientras el Pentágono solicitó US$ 200.000 millones adicionales para la ofensiva.

Según consignó la agencia Reuters en base a cuatro fuentes, incluidos funcionarios estadounidenses, Trump buscaría asegurar el paso seguro de los petroleros a través del Estrecho de Ormuz, una misión que se llevaría a cabo principalmente mediante fuerzas aéreas y navales. Pero asegurar el estrecho también podría significar desplegar tropas estadounidenses en la costa iraní, afirmaron.

Trump también analiza opciones para enviar fuerzas terrestres a la isla de Kharg, en Irán, el centro del 90% de las exportaciones petrolíferas del país. Uno de los funcionarios estadounidense dijo a Reuters que una operación así sería muy arriesgada. Irán tiene la capacidad de llegar a la isla con misiles y drones. Funcionarios de EE.UU. también discutieron la posibilidad de desplegar fuerzas para asegurar las reservas iraníes de uranio enriquecido, según dijo una de las personas familiarizadas con el asunto. Las fuentes no creían que un despliegue de fuerzas terrestres en cualquier parte de Irán fuera inminente y los expertos afirman que la tarea de asegurar los arsenales de uranio de Irán sería sumamente compleja y arriesgada, incluso para las fuerzas de operaciones especiales estadounidenses.

“No, no voy a poner tropas en ningún lado. Y si lo hiciera, ciertamente no se los diría”, respondió Trump cuando este jueves le preguntaron los periodistas en el Salón Oval, poco antes de una bilateral con la premier japonesa Sanae Takaichi, sin cerrar la posibilidad de un envío.

Cuestionado sobre el impacto económico de la ofensiva, el presidente dijo: “Odio hacer esta excursión, pero vamos a tener que hacerla.” Luego añadió: “Pronto terminará”, sin ofrecer más detalles.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *