Estados Unidos e Irán negocian un acuerdo para reabrir Ormuz y frenar la escalada militar
La Casa Blanca impulsa un plan de paz de 30 días con mediación de Pakistán. Aunque crece el optimismo internacional, Donald Trump volvió a amenazar con nuevos bombardeos si Teherán no acepta el pacto.

Estados Unidos e Irán avanzan en negociaciones diplomáticas para intentar poner fin al conflicto que mantiene en tensión a Medio Oriente y afecta a la economía global. Según revelaron medios internacionales y agencias de noticias, ambos países trabajan sobre un borrador impulsado por la Casa Blanca que busca restablecer las conversaciones formales, reabrir el estrecho de Ormuz y establecer un período inicial de negociaciones de treinta días.
El posible entendimiento cuenta con mediación de Pakistán y apoyo indirecto de China, uno de los principales interesados en estabilizar el flujo energético internacional. La propuesta contempla limitar el programa nuclear iraní, flexibilizar algunas sanciones económicas y garantizar la libre circulación marítima en el Golfo Pérsico.
La posibilidad de un acuerdo generó una reacción inmediata en los mercados internacionales. El precio del petróleo y del gas mostró fuertes bajas, mientras que Wall Street reaccionó positivamente ante la expectativa de una reducción de la tensión geopolítica.
Sin embargo, el clima de optimismo quedó condicionado por nuevas amenazas del presidente Donald Trump. El mandatario estadounidense aseguró que, si Irán rechaza el acuerdo, Estados Unidos retomará los bombardeos “con mayor intensidad”. Además, reiteró que el objetivo de Washington es impedir que Teherán desarrolle armas nucleares.
En paralelo, las fuerzas estadounidenses dispararon contra un petrolero iraní en el golfo de Omán durante un operativo vinculado al bloqueo marítimo impuesto sobre puertos iraníes. El episodio reflejó que, pese a las negociaciones abiertas, la situación militar continúa siendo extremadamente delicada.
Desde Teherán confirmaron que la propuesta estadounidense está siendo evaluada, aunque algunos funcionarios iraníes cuestionaron públicamente el contenido del plan y calificaron partes de la iniciativa como favorables exclusivamente a Washington.
Las conversaciones podrían retomarse formalmente la próxima semana en Islamabad. Mientras tanto, diplomáticos y analistas internacionales siguen de cerca una negociación considerada clave para la estabilidad regional, el comercio energético global y la evolución política de uno de los conflictos más sensibles del escenario internacional actual.
