Reforma laboral: la CGT advierte que las obras sociales perderán US$ 700 millones al año
La central obrera alertó que la rebaja de las contribuciones patronales prevista en el proyecto oficial profundizará la crisis del sistema de salud sindical. Denuncian desfinanciamiento, menor cobertura y riesgo de quiebra.

Mientras el Senado se prepara para retomar en las próximas semanas el debate de la reforma laboral impulsada por el Gobierno, la CGT encendió una señal de alarma por el impacto que la iniciativa tendría sobre las obras sociales sindicales. Según estimaciones de la central obrera, la reducción de las contribuciones patronales implicará una pérdida de ingresos cercana a los US$ 700 millones anuales para las prestadoras médicas administradas por los gremios.
El eje de la preocupación sindical está puesto en el artículo 161 del proyecto, que reduce de manera permanente del 6% al 5% la contribución empresarial destinada a financiar las obras sociales. De acuerdo con un informe elaborado por la Secretaría de Acción Social de la CGT, ese recorte equivale al 0,1% del Producto Bruto Interno y agravará una situación financiera que ya consideran crítica.
El documento, titulado “Falsa modernización laboral: las obras sociales sindicales bajo ataque”, fue elaborado a pedido de la conducción cegetista y advierte que, de sancionarse la reforma sin cambios, se producirán recortes en las prestaciones, menor capacidad de cobertura y un deterioro progresivo del sistema de salud de los trabajadores. “El sistema de salud está en crisis y, de no mediar correcciones, se encamina a la quiebra”, sostiene el texto.
Desde la CGT aseguran que el desfinanciamiento no es un efecto colateral sino un objetivo político orientado a debilitar uno de los pilares de la organización sindical. A la rebaja de contribuciones se suman otros puntos del proyecto que, según el informe, afectan indirectamente al sistema: la eliminación de la ultraactividad de los convenios colectivos, que pone en riesgo aportes y contribuciones, y la voluntarización de los pagos con la supresión de los mecanismos de retención automática por parte de los empleadores.
En paralelo a las negociaciones informales que mantienen con funcionarios del oficialismo, la central obrera lanzó una campaña en redes sociales para advertir sobre el impacto de la reforma. “Menos recursos generan menos prestaciones y un retroceso en un derecho básico”, remarcaron. Las obras sociales atienden actualmente a unos 6,5 millones de trabajadores y sus familias y constituyen uno de los tres pilares del sistema de salud argentino.
