La empresa que vendió la mansión de Pilar le pagó a la novia de Toviggino y gerenció Arsenal de Sarandí
Malte SRL aparece como pieza clave en el entramado empresario vinculado al tesorero de la AFA: pagó honorarios a su pareja, prestó fondos a Sarmiento de Junín y firmó contratos de gerenciamiento con Arsenal.

Malte SRL, la empresa que figuró como propietaria de la lujosa mansión de Villa Rosa, en Pilar, valuada en unos 17 millones de dólares, quedó en el centro de una investigación judicial que involucra al tesorero de la AFA, Pablo Toviggino. Documentación incorporada a la causa revela pagos de honorarios a María Florencia Sartirana, pareja del dirigente, además de contratos con clubes del fútbol argentino y movimientos financieros millonarios.
Según fuentes judiciales, Malte SRL abonó facturas a nombre de Sartirana por montos cercanos al millón de pesos, bajo el concepto genérico de “honorarios”. Sartirana se desempeñó hasta 2022 como gerenta de Finanzas de la AFA y fue considerada una figura clave en la administración económica de la entidad. Las facturas fueron encontradas en el marco de la investigación que busca determinar el origen de los fondos utilizados para adquirir y transferir la mansión de Pilar.
La firma también mantuvo vínculos directos con clubes del fútbol profesional. En 2022, Malte SRL firmó un convenio de gerenciamiento con Arsenal de Sarandí, entonces presidido por Julio Grondona (h), y representó al club en juicios nacionales e internacionales. Además, habría intervenido en acuerdos vinculados a derechos federativos de jugadores y en reclamos ante la FIFA.
En paralelo, en 2021 Malte otorgó un préstamo de 10 millones de pesos al Club Atlético Sarmiento de Junín. El documento fue firmado por Carlos Bruno Seguel, socio gerente de la empresa y una figura que se repite en sociedades vinculadas a Toviggino.
La investigación también detectó conexiones entre Malte SRL y otras firmas del entramado societario, como SOMA SRL, Wicca SAS y Real Central SRL, esta última actual titular de la propiedad de Villa Rosa. La Justicia analiza ahora los libros contables y los contratos firmados por estas empresas, mientras se define qué juzgado continuará instruyendo la causa.
