Un hallazgo argentino abre una nueva vía contra el cáncer de hígado

Investigadores del Hospital Austral y el Conicet lograron demostrar, en estudios experimentales, que bloquear una proteína podría frenar el crecimiento del hepatocarcinoma y mejorar la respuesta a la inmunoterapia.

El hepatocarcinoma, el tipo más frecuente de cáncer de hígado, es una enfermedad particularmente difícil de tratar. Además de presentar una incidencia creciente a nivel mundial, suele avanzar sin síntomas durante sus primeras etapas y ofrece una respuesta limitada a las terapias disponibles. Frente a este escenario, investigadores argentinos identificaron un mecanismo que podría abrir una nueva alternativa terapéutica.

El trabajo fue realizado por científicos del Instituto de Investigaciones en Medicina Traslacional de la Universidad Austral y el Conicet, bajo la dirección de Guillermo Mazzolini, con Bárbara Bueloni como primera autora y Juan Miguel Bayo Fina como investigador senior. Los resultados fueron publicados en la revista Molecular Therapy Oncology.

El equipo puso el foco en la proteína SMYD2, que aparece sobreexpresada en muestras de hepatocarcinoma. A partir de estudios experimentales, los investigadores observaron que su bloqueo mediante el compuesto preclínico AZ-505 lograba desacelerar el crecimiento de las células tumorales y, al mismo tiempo, mejorar el funcionamiento de la inmunoterapia anti-PD1.

Este punto resulta relevante porque solo entre el 20% y el 30% de los pacientes con hepatocarcinoma presentan una respuesta favorable a este tipo de tratamiento. Los científicos también encontraron una relación entre niveles elevados de SMYD2 y una menor presencia de células inmunológicas dentro del tumor.

El hallazgo adquiere especial importancia en los casos en que está activada la vía Wnt/betacatenina, un mecanismo asociado a un microambiente tumoral que dificulta la llegada de las células del sistema inmunitario.

Mazzolini aclaró que todavía se trata de una investigación experimental y que no existen aplicaciones clínicas inmediatas. Según estimó, podrían faltar al menos cinco años para desarrollar una eventual terapia, siempre que se consiga financiamiento adecuado.

El especialista también destacó la importancia de la prevención. Evitar el consumo excesivo de alcohol, controlar la alimentación y prevenir las hepatitis B y C puede reducir algunos de los principales factores asociados a esta enfermedad.

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