Fentanilo contaminado: la ex titular de ANMAT responsabilizó a una subordinada y desvinculó a Lugones
Nélida Bisio amplió su declaración ante la Justicia y negó haber conocido las fallas en los controles a los laboratorios Ramallo y HLB Pharma. También explicó las referencias al ministro de Salud en sus chats.
Nélida Agustina Bisio, ex titular de la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT), amplió su declaración ante la Justicia en la causa que investiga la distribución de fentanilo contaminado y la muerte de 90 personas. Durante más de cuatro horas ante el juez federal Ernesto Kreplak y la fiscal Laura Roteta, rechazó las acusaciones en su contra y sostuvo que no estaba al tanto de todas las actuaciones realizadas dentro del organismo.
Bisio fue detenida el 4 de agosto junto con Gabriela Mantecón Fumadó, ex directora del Instituto Nacional de Medicamentos (INAME). Ambas recuperaron la libertad tres días después, luego de pagar una fianza de $75 millones, aunque continúan imputadas y bajo investigación.
En su presentación, Bisio intentó concentrar la responsabilidad por los controles sobre los laboratorios Ramallo y HLB Pharma —de donde salieron los lotes contaminados— en Mantecón Fumadó. “Rechazo que todo lo que ocurría en el ANMAT estuviera en mi conocimiento”, sostuvo ante los investigadores.
La ex funcionaria también buscó desvincular al ministro de Salud, Mario Lugones, de cualquier eventual responsabilidad por las fallas que se investigan. Explicó que las referencias a “Mario” que aparecen en conversaciones telefónicas y chats correspondían al ministro, quien, según su relato, consultaba periódicamente sobre el avance de los procedimientos contra los laboratorios.
Bisio aseguró que Lugones manifestaba su intención de endurecer y acelerar los controles sanitarios sobre las empresas involucradas. De esta manera, intentó presentar al funcionario como alguien que impulsaba mayores controles y no como parte de una eventual cadena de omisiones.
La investigación judicial busca establecer quiénes fueron responsables de las fallas que permitieron la circulación del fentanilo contaminado. Según las pericias, 90 personas murieron y otras 44 sufrieron un agravamiento de sus cuadros de salud luego de recibir el medicamento desde marzo de 2025.
El expediente también tiene como imputados a Ariel García Furfaro, dueño de Ramallo y HLB Pharma, su hermano Diego y otros directivos y técnicos de las compañías. La causa se inició tras la detección del producto contaminado en el Hospital Italiano de La Plata y apunta a determinar cómo llegó a distintos centros de salud del país.
