El dólar quebró el límite de los $1.500 y volvió a poner a prueba al equipo económico

El mayorista cerró en $1.510 y el minorista avanzó hasta $1.530 en el Banco Nación. El mercado espera el vencimiento de deuda por US$2.600 millones mientras el Gobierno busca sostener la estabilidad cambiaria.

El dólar comenzó la semana con una nueva señal de presión sobre el mercado cambiario. El tipo de cambio mayorista superó el nivel de $1.500 que el Gobierno había logrado sostener durante las últimas semanas y terminó la jornada en $1.510, mientras que el dólar minorista avanzó $15 y cerró en $1.530 en el Banco Nación.

El movimiento se produjo en un contexto de mayor demanda de divisas y con la atención de los inversores concentrada en el vencimiento de deuda del Tesoro previsto para mañana, por unos US$2.600 millones. El mercado también registró una mayor disponibilidad de pesos, un factor que comenzó a trasladarse al precio del dólar.

Durante las últimas semanas, el equipo económico había utilizado distintas herramientas para evitar que el mayorista superara el nivel de $1.500. Entre ellas se encuentran las operaciones con bonos dólar linked, contratos de dólar futuro y una mayor tasa de interés en pesos. Son mecanismos destinados a contener la demanda de dólares sin recurrir a una venta directa de reservas, dado que el Banco Central opera dentro del esquema de bandas cambiarias.

Sin embargo, en las últimas jornadas la autoridad monetaria permitió una mayor oferta de pesos y las tasas de corto plazo volvieron a bajar. La caución a un día terminó alrededor del 23%, un movimiento que, según operadores, contribuyó a incrementar la presión sobre el mercado cambiario.

El Banco Central intervino además con compras por US$11 millones sobre un volumen operado de poco más de US$535 millones. Con esa operación, acumuló adquisiciones por US$477 millones durante agosto y llevó las reservas brutas a US$50.776 millones.

La jornada financiera tuvo resultados mixtos. Las acciones argentinas que cotizan en Wall Street subieron más de 5% en dólares y el Merval avanzó más de 3%. En cambio, los bonos soberanos terminaron mayormente en baja y el riesgo país volvió a subir hasta los 509 puntos básicos.

El escenario obliga al Gobierno a administrar una tensión cada vez más delicada: sostener el ancla cambiaria sin frenar la liquidez necesaria para impulsar la actividad económica durante el último tramo del año.

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