Argentina logró un hito científico con el nacimiento de un cerdo modificado para investigar futuros trasplantes
Investigadores de la UBA, la UNSAM y una empresa biotecnológica desarrollaron el primer cerdo editado genéticamente fuera de Estados Unidos y China. El avance busca reducir el rechazo inmunológico y ampliar las posibilidades de los xenotrasplantes.

La ciencia argentina alcanzó un nuevo avance en biotecnología con el nacimiento del primer cerdo modificado genéticamente para investigaciones vinculadas a los xenotrasplantes, una estrategia que estudia la utilización de órganos, tejidos y células de animales para tratar pacientes humanos. El desarrollo fue realizado por investigadores de la Facultad de Ciencias Veterinarias de la Universidad de Buenos Aires (UBA), el Instituto de Investigaciones Biotecnológicas de la Universidad Nacional de San Martín (UNSAM) y la startup CrofaBiotech.
El nacimiento representa un hito para la investigación biomédica, ya que constituye el primer caso documentado fuera de Estados Unidos y China de un cerdo obtenido mediante técnicas de edición genética con tres genes desactivados para disminuir el rechazo inmunológico que habitualmente provoca el organismo humano frente a órganos de origen animal.
El proyecto apunta a ofrecer una alternativa a la escasez de órganos disponibles para trasplantes. En Argentina, miles de personas permanecen en listas de espera, mientras que a nivel mundial los trasplantes cubren apenas una pequeña parte de la demanda existente.
El trabajo comenzó con la modificación genética de células porcinas, en las que fueron inactivados tres genes relacionados con las principales respuestas inmunológicas responsables del rechazo de los órganos. Posteriormente, especialistas en reproducción animal implantaron embriones editados en una cerda receptora mediante una técnica quirúrgica de baja invasión que permitió iniciar la gestación.
El primer lechón nació durante el mes de abril y actualmente los investigadores continúan el desarrollo del proyecto con nuevas gestaciones en marcha. El objetivo es ampliar el número de animales modificados para profundizar los estudios y avanzar hacia nuevas etapas de investigación.
Los científicos destacan que todavía falta un largo camino antes de pensar en aplicaciones clínicas. El próximo desafío será incorporar genes humanos que aumenten la compatibilidad biológica y controlar el crecimiento de los órganos para adecuarlos al tamaño del cuerpo humano. Además, deberán realizarse estudios preclínicos que demuestren la seguridad y el funcionamiento de estos órganos antes de cualquier ensayo en personas.
De concretarse esas etapas, el desarrollo podría abrir una nueva alternativa para enfrentar la falta de órganos disponibles y contribuir al avance de los trasplantes en todo el mundo.
