Rusia intensificó los ataques sobre Kiev con el mayor bombardeo desde el inicio de la guerra
La ofensiva combinó misiles y drones durante casi once horas y dejó al menos 23 civiles muertos. Moscú aseguró que actuó en represalia por recientes ataques ucranianos contra infraestructura energética en territorio ruso.

Rusia lanzó un ataque masivo contra Kiev que se convirtió en el bombardeo más intenso sobre la capital ucraniana desde el comienzo de la invasión a gran escala. La ofensiva, que se extendió durante casi once horas entre la noche del miércoles y la mañana del jueves, dejó al menos 23 civiles muertos, decenas de heridos y graves daños en edificios residenciales e infraestructura urbana.
Las fuerzas rusas emplearon una combinación de drones de ataque y misiles, incluidos proyectiles balísticos, cuya interceptación resulta más compleja para los sistemas de defensa antiaérea ucranianos. Durante toda la noche se registraron explosiones en distintos sectores de la ciudad, mientras miles de habitantes buscaron refugio en estaciones de subte y otros espacios protegidos.
Al amanecer, los equipos de rescate continuaban trabajando entre edificios derrumbados para localizar sobrevivientes y recuperar víctimas atrapadas bajo los escombros. Las autoridades locales informaron daños en decenas de construcciones, entre ellas complejos habitacionales, y confirmaron que todas las víctimas fatales eran civiles.
El Ministerio de Defensa de Rusia afirmó que la operación respondió a los recientes ataques de largo alcance realizados por Ucrania contra instalaciones petroleras y objetivos estratégicos en territorio ruso. Según Moscú, esas acciones afectaron el abastecimiento de combustible y justificaron la ofensiva lanzada sobre la capital ucraniana.
En paralelo, Ucrania informó nuevos ataques contra infraestructura militar y energética ubicada en Rusia y en territorios ocupados, en una estrategia que busca debilitar la capacidad logística del Kremlin y aumentar la presión sobre el gobierno de Vladimir Putin.
Mientras tanto, los intentos diplomáticos para alcanzar un alto el fuego continúan sin avances significativos. Analistas internacionales consideran que ambas partes mantienen posiciones enfrentadas y siguen apostando a modificar el equilibrio militar antes de abrir una negociación definitiva.
Tras el ataque, el Gobierno ucraniano volvió a reclamar a sus aliados occidentales el envío de más sistemas de defensa antiaérea, especialmente baterías Patriot, consideradas las más eficaces para interceptar misiles balísticos. Las autoridades sostienen que reforzar esa capacidad resulta indispensable para proteger a la población civil frente al incremento de los bombardeos sobre las principales ciudades del país.
