La Ciudad reorganiza el tránsito para la llegada del Trambus eléctrico
El nuevo sistema de transporte comenzará a operar hacia fin de año y traerá cambios en la circulación de importantes avenidas de Caballito. También incorporará carriles exclusivos, semáforos inteligentes y unidades totalmente eléctricas.

La Ciudad de Buenos Aires avanza con las obras para poner en funcionamiento el Trambus, un nuevo sistema de transporte público que combinará colectivos articulados, propulsión 100% eléctrica y carriles exclusivos. La inauguración está prevista para fines de año y el proyecto contempla una profunda reorganización del tránsito en distintos sectores de Caballito, además de mejoras orientadas a reducir los tiempos de viaje y fortalecer la conexión con otros medios de transporte.
Las principales modificaciones alcanzarán a las avenidas Honorio Pueyrredón y Acoyte, donde cambiará el sentido de circulación en algunos tramos para adaptarse al recorrido de la nueva línea. También habrá cambios en una cuadra de avenida La Plata y en varias calles secundarias de la zona.
En Honorio Pueyrredón, el tramo comprendido entre Gaona y Neuquén pasará a tener circulación hacia el sur, invirtiendo el sentido actual. Allí se instalarán dos nuevos paradores ubicados a ambos lados del parque lineal. En Acoyte, entre Neuquén y Díaz Vélez, la avenida dejará de ser de doble mano y tendrá circulación únicamente hacia el norte, con estaciones construidas sobre uno de sus laterales.
El recorrido del Trambus unirá Nueva Pompeya con Aeroparque a través de un corredor de 22 kilómetros que se integrará con la red de subtes, distintas líneas ferroviarias y tres corredores de Metrobus. El objetivo oficial es transportar alrededor de 60.000 pasajeros diarios y reducir de una hora y cuarenta minutos a aproximadamente una hora el tiempo necesario para completar el trayecto.
El sistema contará con 71 paradores, de los cuales nueve serán estaciones de mayor escala equipadas con espacios para bicicletas y cargadores para vehículos eléctricos. Además, se implementarán semáforos inteligentes capaces de detectar el paso de las unidades y extender el tiempo de luz verde para mejorar la velocidad comercial del servicio.
La iniciativa también prevé la creación de un boleto integrado para quienes combinen el Trambus con la red de subterráneos. Desde el Gobierno porteño sostienen que el proyecto busca mejorar la conectividad entre barrios, promover el uso del transporte público y acompañar el desarrollo urbano mediante una red de movilidad con menor impacto ambiental.
