Hipertensión: recomiendan mirar más al potasio y no solo reducir la sal
Durante décadas, la principal recomendación alimentaria para prevenir y controlar la hipertensión fue reducir el consumo de sodio. Ahora, un grupo de especialistas plantea ampliar ese enfoque y darle al potasio un papel central. Un artículo publicado en la American Journal of Clinical Nutrition propone un “cambio de paradigma” que combine ambas estrategias: menos sodio y más potasio.

La propuesta surge de nuevas evidencias sobre el impacto que tiene este mineral en la regulación de la presión arterial. Los autores sostienen que una ingesta insuficiente de potasio puede contribuir al desarrollo de hipertensión y que aumentar su consumo podría potenciar los beneficios obtenidos mediante la reducción de sal.
El potasio interviene principalmente a través de los riñones. Cuando la alimentación contiene mucho sodio y poco potasio, el organismo activa mecanismos destinados a conservar el potasio y, como consecuencia, retiene una mayor cantidad de sodio. Esa retención favorece el aumento de la presión arterial.
Cuando aumenta el consumo de potasio, el proceso se invierte: los riñones eliminan más sodio mediante la orina y la presión puede disminuir. Además, el mineral contribuye a regular el funcionamiento de los vasos sanguíneos y puede reducir algunos de los efectos perjudiciales asociados con un exceso de sodio.
El problema es que la alimentación habitual presenta un fuerte desequilibrio. Mientras el consumo de sal supera ampliamente las recomendaciones, especialmente por la presencia de productos ultraprocesados, la ingesta de potasio suele ser insuficiente. En Argentina, según los datos citados por los especialistas, se consumen alrededor de 2,1 gramos diarios, frente a un objetivo cercano a 3,5 gramos.
Las principales guías internacionales y el consenso argentino sobre hipertensión ya recomiendan aumentar el potasio, preferentemente mediante alimentos como frutas, verduras, legumbres y lácteos. También contemplan el uso de sales enriquecidas con potasio, aunque con precauciones.
Los especialistas advierten que las personas con enfermedad renal crónica o que utilizan determinados medicamentos deben consultar antes de incrementar significativamente su consumo de potasio.
La conclusión es que controlar la presión no debería centrarse únicamente en quitar alimentos de la dieta. El nuevo enfoque busca incorporar más alimentos naturalmente ricos en potasio y reducir simultáneamente el exceso de sodio.
