Crece la morosidad y golpea los resultados de los bancos argentinos
El deterioro en el pago de créditos empezó a reflejarse en los balances del último trimestre de 2025. Las entidades registraron menores ganancias y sus acciones acumulan fuertes caídas en Wall Street.

El sistema financiero argentino comenzó a evidenciar señales de deterioro en la calidad del crédito. Los balances del último trimestre de 2025 mostraron que el aumento de la morosidad en los préstamos a familias y empresas impactó directamente en los resultados de los principales bancos, en un contexto de tasas de interés elevadas y pérdida de poder adquisitivo.
Según datos de consultoras del sector, la mora en los préstamos a hogares alcanzó el 9,3%, mientras que en los créditos personales llegó al 11,9%. En el caso de las empresas, el nivel de incumplimiento se ubicó en torno al 2,5%. Este escenario obligó a las entidades a incrementar las previsiones por incobrabilidad, lo que redujo significativamente la rentabilidad.
Las dificultades quedaron reflejadas en los informes financieros presentados por los bancos argentinos que cotizan en Wall Street. En general, las entidades reportaron resultados inferiores a los esperados por los analistas, principalmente por el aumento del riesgo crediticio y mayores costos operativos.
El caso más destacado fue el del Grupo Financiero Galicia, el mayor holding privado del sistema bancario local. La entidad registró una pérdida neta cercana a los $83.000 millones en el último trimestre del año, un resultado muy por debajo de las proyecciones del mercado, que anticipaban un rojo considerablemente menor.
Otros bancos también mostraron señales de debilidad. Supervielle informó resultados negativos y debió enfrentar mayores cargos por créditos incobrables, además de un aumento en los gastos administrativos. Banco Macro, por su parte, logró cerrar el trimestre con ganancias superiores a los $100.000 millones, aunque el resultado estuvo bastante por debajo de las expectativas de los inversores.
En el caso del BBVA, los números mostraron una recuperación parcial de la rentabilidad impulsada por la mejora en los márgenes financieros y un mayor volumen de actividad. Sin embargo, los resultados todavía se ubicaron por debajo de los niveles registrados un año antes.
La reacción del mercado no tardó en llegar. Las acciones de los bancos argentinos que operan en Nueva York acumulan caídas de hasta 30% en lo que va del año, reflejando la preocupación de los inversores por la evolución de la calidad crediticia y las perspectivas del sistema financiero durante 2026.
