Milei respalda a Mahiques y rechaza que su llegada a Justicia busque proteger a la conducción de la AFA
El Presidente negó que el nuevo ministro tenga la misión de frenar investigaciones sobre Claudio Tapia y Pablo Toviggino. Defendió su designación, cuestionó a empresarios influyentes y volvió a confrontar con la oposición.

El presidente Javier Milei rechazó las versiones que sostienen que la designación de Juan Bautista Mahiques al frente del Ministerio de Justicia busca beneficiar a las autoridades de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA). Según afirmó, es “falso” que el nuevo funcionario tenga como objetivo proteger a Claudio “Chiqui” Tapia o a Pablo Toviggino ante las investigaciones que enfrentan.
Durante una entrevista televisiva antes de iniciar un nuevo viaje a Estados Unidos, el mandatario sostuvo que Mahiques fue elegido por su experiencia dentro del sistema judicial y su conocimiento del funcionamiento de los tribunales. “Si Tapia y Toviggino son culpables, que paguen con todo el peso de la ley”, aseguró, al remarcar que el Gobierno respeta la independencia de la Justicia.
Las especulaciones surgieron luego de que se conocieran los vínculos sociales de Mahiques con dirigentes del fútbol y tras el desplazamiento del titular de la Inspección General de Justicia (IGJ), quien había solicitado la presencia de veedores para auditar las cuentas de la AFA. El propio ministro dejó trascender que evalúa avanzar con esa medida, lo que podría reactivar la controversia en torno al manejo institucional del fútbol argentino.
En la misma entrevista, Milei también volvió a confrontar con sectores empresariales y con la oposición política. Sostuvo que algunos integrantes del denominado “círculo rojo” buscan presionar al Gobierno para obtener beneficios y acusó a ciertos empresarios de intentar influir en decisiones económicas. Según su visión, parte de ese sector pretende un tipo de cambio más alto para reducir el costo salarial.
El Presidente defendió además su estilo confrontativo frente a dirigentes opositores y aseguró que no permitirá que su gobierno sea debilitado políticamente. “A mí no me van a llevar puesto”, afirmó, en referencia a experiencias de gestiones anteriores.
Por último, negó tensiones internas en el oficialismo, descartó impulsar una reforma constitucional para habilitar reelecciones indefinidas y sostuvo que su eventual continuidad en el poder dependerá del resultado de su gestión.
