Se liberan US$ 20.000 millones del blanqueo y crece la expectativa por un repunte inmobiliario en 2026
Desde el 1° de enero pueden utilizarse libremente los dólares que permanecían inmovilizados en cuentas CERA. El sector inmobiliario espera que una parte se vuelque a la compra de propiedades.

El inicio de 2026 llega con una expectativa renovada para el mercado inmobiliario a partir de la liberación de más de US$ 20.000 millones que permanecían inmovilizados en el sistema financiero tras el blanqueo de capitales. Se trata de fondos declarados hace un año por ahorristas con montos superiores a US$ 100.000, que desde el 1° de enero pueden disponerse libremente.
Según datos del Banco Central, los depósitos en cuentas CERA bancarias y en Alycs ascienden a US$ 20.600 millones, mientras que el total de bienes declarados alcanzó los US$ 23.300 millones, incluyendo inmuebles y activos en el exterior. En el sector confían en que una parte de esos dólares se canalice hacia la compra de propiedades, en un contexto de precios estancados y baja actividad tras un 2025 marcado por la incertidumbre electoral y la falta de créditos hipotecarios.
La expectativa se apoya en la idea de que, una vez regularizados, los fondos tenderán a mantenerse dentro del circuito formal y no volverán al “colchón”. Además, muchos inversores priorizarían la seguridad y la rentabilidad del ladrillo frente a la volatilidad de las alternativas financieras.
Aunque no se espera un impacto inmediato ni masivo, los operadores creen que estos dólares podrían dinamizar gradualmente las operaciones y los valores, especialmente en unidades usadas de uno, dos y tres ambientes, lotes y proyectos en pozo, segmentos que concentran la demanda de pequeños y medianos ahorristas.
“La liberación de los fondos es un evento importante y proyectamos un 2026 auspicioso”, sostuvo Nancy Vieitez, presidenta de la Cámara Inmobiliaria Argentina, quien remarcó que la desaceleración reciente respondió más a una pausa coyuntural que a un problema estructural.
A este escenario se suma la Ley de Inocencia Fiscal, que podría incentivar el uso de dólares no declarados, y el debate de la reforma laboral, que contempla beneficios impositivos para la compra y alquiler de viviendas de uso residencial, factores que refuerzan las expectativas de recuperación del sector en el año que comienza.
