El Gobierno acelera la reforma laboral para presentarla el 9 de diciembre
La Rosada quiere enviar el proyecto de reforma laboral en el inicio de las sesiones extraordinarias, pese a las fuertes diferencias con gremios y empresarios y las críticas de la CGT al avance unilateral del Ejecutivo.

El Gobierno decidió acelerar los tiempos y presentará el 9 de diciembre su proyecto de reforma laboral, que pretende debatir desde el inicio de las sesiones extraordinarias. El paquete legislativo incluirá además el Presupuesto, la reforma tributaria, el Código Penal, la ley de glaciares, un perdón fiscal y la ley de responsabilidad financiera. La definición surgió tras la penúltima reunión del Consejo de Mayo, donde participaron funcionarios, sindicalistas y empresarios.
La CGT tomó distancia de la iniciativa apenas ingresó a la Casa Rosada. “Nadie vota a un gobierno para perder derechos”, dijo Gerardo Martínez (UOCRA), quien luego mantuvo una reunión reservada con Santiago Caputo. Desde la central obrera aseguraron que el proyecto será unilateral y no cuenta con su aval. La UIA, representada por Martín Rappallini, también expresó reservas y mantiene diferencias con los criterios difundidos por el Ejecutivo.
El borrador que circula incluye capítulos sobre ultractividad, convenios colectivos, cargas fiscales, aportes sindicales, derechos colectivos e individuales, autónomos, democracia sindical y derogaciones. Sin embargo, ni gobernadores ni empresarios conocen aún la versión definitiva. Incluso dentro del Gobierno hay dudas sobre el grado de confrontación que están dispuestos a asumir con los gremios, especialmente en torno a los aportes sindicales que impulsa Federico Sturzenegger.
En la reunión de Gabinete varios ministros admitieron desconocer el alcance del proyecto, mientras sectores empresariales cuestionan eventuales beneficios para plataformas como Mercado Pago. Gobernadores de distintos signos políticos advierten que “falta rosca y diálogo” para garantizar mayorías.
En paralelo, gremios como Comercio —con Armando Cavalieri a la cabeza— alertan sobre retrocesos en derechos y anticipan una batalla política e ideológica. Algunos dirigentes creen que la versión más dura del proyecto es inviable en el Congreso y anticipan que el Gobierno podría “entregar a Sturzenegger” para negociar con los gremios.
