Para evitar un duro revés, LLA frena la jura de su senadora vinculada a un acusado de narco
La libertaria Villaverde debía asumir su banca hoy junto a los restantes 23 legisladores electos. Pero se decidió enviar de nuevo su diploma a comisión.
En una jugada desesperada, el Gobierno retrocedió con la jura de la senadora electa por Río Negro Lorena Villaverde, quien fue cuestionada por sus presuntos vínculos con el narcotráfico, y su diploma fue devuelto comisión porque no tenía los votos para su aprobación.
De esta manera, la todavía diputada nacional por La Libertad Avanza (LLA) evitará que el cuerpo vote hoy la aprobación o el rechazo de su pliego y sólo jurarán los 23 senadores electos en las elecciones del pasado 26 de octubre.
La decisión fue adoptada en la reunión de Labor Parlamentaria, en la que el presidente del bloque oficialista, Ezequiel Atauche, pidió que se envíe a la comisión de Asuntos Constitucionales el dictamen emitido por el pliego de la legisladora electa por Río Negro.
La medida fue aceptada por el resto de los jefes de la bancada que participaron en la reunión encabezada por la vicepresidenta Victoria Villarruel. Incluso, el presidente de Unión por la Patria, José Mayans, quien no cuestionó el pedido del oficialismo a pesar de que firmó el dictamen de rechazo al diploma de Villaverde.
Vale recordar que el peronismo con apoyo de sectores de la oposición ya emitió un dictamen de rechazo al pliego de la rionegrina, quien fue cuestionada por su vínculo con el empresario Fred Machado, quien fue extraditado a Estados Unidos por narcotráfico. Además, en 2002 fue detenida en el estado de Florida, Estados Unidos, por presunto tráfico de drogas y le habrían incautado un kilo de cocaína.
El Gobierno quiso responder con una doble impugnación contra los senadores electos de Fuerza Patria Jorge “Coqui” Capitanich (Chaco) y Martín Soria (Río Negro). Sin embargo, estos pedidos no avanzarán y ambos legisladores podrán jurar este viernes.
El oficialismo especula que con la nueva conformación de la Cámara podrá revertir el dictamen de rechazo y consagrar a Villaverde como senadora.
Lo cierto es que este caso de la senadora electa por Río Negro terminó por impactar en la endeble relación que Patricia Bullrich, futura titular de la bancada oficialista en el Senado, tiene con Victoria Villarruel, quien marginada por la Casa Rosada se mantiene en modo institucional y se despegó del plan para permitir que la actual diputada nacional asuma su banca.
La vicepresidenta quedó molesta por la presunta jugada de la ministra de Seguridad, quien promocionó una reunión de Villarruel con el bloque libertario como una juntada para definir la estrategia que llevarán al recinto este viernes a la sesión preparatoria en la que jurarán los legisladores electos en octubre.
Bullrich negó haber operado para empujar a Villarruel a que defienda a Villaverde, a quien la vice ya había cuestionado en 2023 cuando fue candidata a diputada. Finalmente, la vicepresidenta recibió en su despacho a los senadores oficialistas, en un encuentro protocolar que le sirvió para conocer a los miembros de la nueva bancada, que tras el triunfo del 26 de octubre pasado aumentó de 6 a 20 bancas.
En rigor, Villarruel buscó justificarse en su decisión de no ponerle el cuerpo a la defensa de Villaverde. “No quiere quedar pegada con una senadora sospechada de narcotráfico”, deslizó una fuente parlamentaria. Por eso, la vice volvió a dejar en manos de Bullrich la misión de reunir los votos para defender el diploma de la rionegrina.
Incluso, tras pasar por la presidencia del Senado, la ministra volvió a visitar al bloque de la Unión Cívica Radical (UCR), donde aún no estaba claro cómo se iban a posicionar sobre el tema Villaverde.
El escenario es de pura tensión para las llamadas “damas de hierro”. Villarruel no quiere “una intervención del Senado” de parte de la Casa Rosada, pero tampoco está dispuesta a facilitarle los éxitos a Karina Milei. Y Bullrich sabe que no puede dar un paso en falso porque si no logra consagrar a Villaverde como senadora significará una derrota en el comienzo de su gestión.
Previo a la reunión con Villarruel, Bullrich reunió a su tropa para definir la estrategia del oficialismo y había confianza en que podían llegar a confirmar a Villaverde como senadora.
Sin embargo, durante la reunión de labor parlamentaria, todo se diluyó y el oficialismo optó por bajar el pliego y evitar un posible papelón.
