Piden la destitución de la jueza Julieta Makintach por su participación en un documental sobre el caso Maradona
La magistrada pidió perdón por “dañar la imagen de la Justicia” durante el jury que podría costarle su cargo. La fiscal general de Necochea aseguró que su conducta “avergonzó ante todo el mundo” al Poder Judicial bonaerense.

Un juicio que se volvió contra la jueza
El jury que enfrenta la jueza Julieta Makintach en La Plata podría terminar con su destitución. Suspendida de su cargo, está acusada de haber permitido la filmación de audiencias del juicio por la muerte de Diego Armando Maradona para un documental —titulado Justicia Divina— en el que ella sería la figura central. La investigación reveló que el rodaje se realizó sin autorización oficial ni conocimiento de las partes, lo que derivó en la nulidad del proceso.
La fiscal general de Necochea, Analía Duarte, quien encabeza la acusación, fue tajante: “Nos avergonzó ante todo el mundo”. En su alegato, sostuvo que Makintach “decidió participar activamente de un proyecto audiovisual con fines comerciales mientras juzgaba un caso de enorme sensibilidad pública”.
“Pido perdón por cómo dañé la imagen de la Justicia”
Ante el jurado de enjuiciamiento presidido por la ministra de la Suprema Corte bonaerense Hilda Kogan, Makintach pidió declarar para “dar su verdad”. Emocionada, dijo que atraviesa noches sin dormir desde que estalló el escándalo y que su intención original fue “mostrar una buena imagen de la Justicia”.
“Quería dar la mejor imagen posible. Cumplí mi rol de jueza desde el minuto uno del juicio. Nunca imaginé que iba a generar tanto daño. Fue todo lo contrario a lo que buscaba”, afirmó. También pidió disculpas a la familia Maradona y al Poder Judicial: “Pido perdón por cómo dañé la imagen de la Justicia”.
Makintach explicó que la idea del documental surgió en febrero, a propuesta de una amiga, y reconoció que fue “un error que no supo dimensionar”. Aseguró haber consultado el proyecto con colegas del Tribunal Oral N°3 de San Isidro, quienes —según su versión— estaban al tanto de la presencia de cámaras en la sala.
La trama del documental y el escarnio público
Durante la audiencia, la magistrada insistió en que fue víctima de un “escarnio mediático” y negó haber tenido vínculos con la productora que planeaba el documental. Dijo que aceptó participar pensando en un registro sobre el funcionamiento de la Justicia, similar a otros realizados sobre Cromañón o los juicios de la ESMA.
