Diego Spagnuolo cambió su defensa y aseguró que los audios fueron falsificados con inteligencia artificial
El empresario Diego Spagnuolo modificó su estrategia judicial y ahora sostiene que los audios que lo comprometen fueron creados mediante inteligencia artificial. Incorporó al abogado Mauricio D’Alessandro y pidió el cierre definitivo de la causa.

Un giro inesperado en el caso
El empresario Diego Spagnuolo, involucrado en una causa judicial por presuntas maniobras ilegales, cambió drásticamente su línea de defensa. Después de meses de silencio, presentó un escrito ante el juzgado en el que afirma que los audios que circulan con su voz fueron generados artificialmente mediante el uso de inteligencia artificial.
Según la nueva estrategia, las grabaciones habrían sido manipuladas con software de clonación de voz y utilizadas para incriminarlo en una denuncia anterior. Spagnuolo incorporó a su defensa al abogado Mauricio D’Alessandro, quien adelantó que solicitarán el cierre de la causa por entender que “ya fue desestimada en un expediente previo”.
La nueva estrategia judicial
La presentación de Spagnuolo se basa en un peritaje técnico privado que, según la defensa, detectó “anomalías de continuidad sonora y frecuencias alteradas” propias de sistemas de inteligencia artificial generativa. “Los audios fueron fabricados. No se trata de mi voz ni de un registro real, sino de una falsificación digital diseñada para dañar mi imagen pública”, aseguró el empresario en un comunicado difundido por su entorno.
El abogado D’Alessandro confirmó que pedirán una auditoría oficial del material y la nulidad de las actuaciones basadas en esas grabaciones. “Hay elementos que prueban manipulación digital. No se puede sostener una imputación sobre pruebas adulteradas”, afirmó.
La investigación previa y el nuevo pedido
El caso había sido archivado meses atrás por falta de pruebas concluyentes, pero volvió a escena cuando se filtraron los audios atribuidos a Spagnuolo. En las conversaciones, supuestamente se lo escuchaba coordinar operaciones financieras irregulares con terceros. Sin embargo, la defensa insiste en que el contenido fue “creado digitalmente” para perjudicarlo y que existen antecedentes de falsificaciones similares en otros casos mediáticos.
D’Alessandro sostuvo que “la irrupción de herramientas de inteligencia artificial plantea un desafío inédito para la Justicia” y reclamó protocolos técnicos más rigurosos para analizar este tipo de evidencia. “No puede admitirse como prueba una simulación que vulnera derechos básicos de defensa y reputación”, agregó.
El impacto judicial y mediático
La denuncia reabrió el debate sobre el uso de la inteligencia artificial en la creación de contenido falso y su potencial incidencia en procesos judiciales. Especialistas en ciberseguridad advierten que la manipulación de audios y videos es cada vez más sofisticada y difícil de detectar.
El caso Spagnuolo podría convertirse en un precedente clave sobre la admisibilidad de pruebas digitales en causas penales. Si el tribunal acepta la hipótesis de la falsificación, podría ordenar una investigación paralela para determinar el origen de los archivos y eventuales responsabilidades penales por difamación o falsificación de pruebas.
Lo que viene
En los próximos días, la defensa presentará un informe técnico ante el juzgado para solicitar formalmente el cierre de la causa. En paralelo, la fiscalía deberá pronunciarse sobre la validez del peritaje privado y decidir si ordena una pericia oficial.
El juez aún no definió fecha para resolver el planteo, pero fuentes judiciales anticiparon que la decisión podría conocerse antes de fin de mes.
El caso vuelve a poner en el centro del debate la tensión entre la tecnología, la privacidad y la Justicia en Argentina, un escenario donde la inteligencia artificial empieza a cruzarse con la verificación de pruebas y la reputación pública.
