La recaudación creció apenas 1,2% en julio y el alivio por Ganancias compensó la caída del comercio exterior
Los ingresos fiscales aumentaron por el efecto del vencimiento del impuesto a las Ganancias. Los recursos vinculados a exportaciones e importaciones volvieron a mostrar debilidad.

La recaudación tributaria de julio registró un crecimiento del 1,2% frente al mismo período del año anterior, un resultado condicionado por el impacto del vencimiento del impuesto a las Ganancias y por la baja performance de los ingresos provenientes del comercio exterior.
El incremento estuvo impulsado principalmente por la prórroga del pago de Ganancias, que permitió mejorar los recursos del mes. Sin ese efecto extraordinario, la evolución de los ingresos habría mostrado una dinámica más débil frente al avance de la inflación.
Uno de los principales puntos de preocupación para el Gobierno continúa siendo la recaudación asociada al comercio exterior. Los derechos de exportación e importación volvieron a ubicarse entre los sectores con peor desempeño, en un contexto marcado por menores liquidaciones del agro y cambios en la actividad económica.
Los datos fiscales son seguidos con atención por el equipo económico de Javier Milei, que mantiene como uno de sus principales objetivos sostener el equilibrio de las cuentas públicas. La evolución de los ingresos resulta clave para cumplir las metas de superávit fiscal.
El resultado de julio refleja una economía todavía atravesada por una fuerte contracción del consumo y una menor actividad en distintos sectores. Aunque el Gobierno destaca la mejora del orden fiscal, los números muestran que la recuperación de la recaudación todavía depende de factores puntuales.
Para los próximos meses, la administración nacional espera que una eventual recuperación económica permita fortalecer los ingresos genuinos. Sin embargo, los especialistas advierten que será necesario observar si la mejora fiscal puede sostenerse sin recurrir a factores extraordinarios.
La recaudación de julio volvió a mostrar la tensión entre el objetivo oficial de equilibrio financiero y una economía que todavía transita un período de ajuste.
