La inflación bajó al 1,9% y alcanzó su menor nivel en casi un año
El IPC de junio perforó la barrera del 2% mensual por primera vez en diez meses y confirmó una nueva desaceleración. La baja estuvo impulsada por la menor presión de los alimentos, aunque servicios, tarifas y turismo registraron los mayores aumentos.

El Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) informó que la inflación de junio fue del 1,9%, el nivel más bajo en diez meses y la primera vez desde agosto de 2025 que el índice mensual comienza con un “1”. El dato confirmó la continuidad del proceso de desaceleración de los precios, con una caída por tercer mes consecutivo.
Con este resultado, la inflación acumuló un aumento del 16,8% durante el primer semestre del año y alcanzó un 33,5% interanual. Además, la inflación núcleo —que excluye los componentes estacionales y regulados— mostró una baja más pronunciada: pasó del 1,9% en mayo al 1,6% en junio, una señal que los analistas consideran clave para evaluar la tendencia futura.
Los mayores incrementos se concentraron en recreación y cultura, con una suba del 4,2% debido al aumento de los paquetes turísticos, y en vivienda, agua, electricidad, gas y combustibles, que avanzó 3,3% por los ajustes en tarifas de servicios públicos y transporte. Salud registró un incremento del 2,9%.
En contraste, alimentos y bebidas, uno de los rubros de mayor impacto en el consumo cotidiano, aumentó apenas 1,3%, mientras que prendas de vestir y calzado tuvo la menor variación del mes, con un 0,4%.
Desde el Gobierno destacaron el resultado como una confirmación de la estrategia económica. El ministro de Economía, Luis Caputo, señaló que la inflación general fue la más baja desde agosto de 2025 y resaltó la evolución de la inflación núcleo y de la canasta básica alimentaria.
Los economistas coincidieron en que el dato consolida la tendencia descendente, aunque advirtieron que persisten desafíos. La recuperación del poder adquisitivo todavía es parcial: los salarios privados registrados continúan por debajo de los niveles de noviembre de 2023 y el consumo mantiene dificultades.
El Gobierno busca sostener la desaceleración de los precios en la previa del escenario electoral, mientras avanza con reformas destinadas a darle mayor estabilidad al programa económico. Sin embargo, factores externos como la volatilidad del petróleo y la situación internacional podrían generar nuevas presiones sobre la inflación en los próximos meses.
