La canasta básica volvió a subir por encima de la inflación en junio
El costo de la canasta utilizada para medir la pobreza aumentó 2,2%, frente al 1,9% del IPC. Una familia tipo necesitó más de $1,5 millones para superar la línea de pobreza, mientras los especialistas advierten sobre el impacto de servicios e ingresos.

El dato de inflación de junio tuvo una contracara en la evolución de las canastas básicas: mientras el índice general de precios marcó una suba del 1,9%, la canasta básica total (CBT), utilizada para medir la pobreza, aumentó 2,2%, según informó el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec).
En tanto, la canasta básica alimentaria (CBA), que determina la línea de indigencia, registró un incremento del 1,3%, en línea con la evolución de los alimentos dentro del índice de precios al consumidor.
Con estos valores, una familia tipo integrada por dos adultos y dos niños necesitó en junio $1.531.473 para no quedar debajo de la línea de pobreza, mientras que requirió $689.853 para cubrir sus necesidades alimentarias básicas y evitar la indigencia.
Para un adulto equivalente, los valores fueron de $495.622 en el caso de la canasta básica total y de $223.253 para la canasta alimentaria.
Durante el primer semestre del año, ambas canastas acumularon una suba del 17%, apenas por encima de la inflación acumulada, que fue del 16,8%. En la comparación interanual, la diferencia también fue negativa: la canasta básica total aumentó 35,7% y la alimentaria 36,3%, frente al 33,5% del IPC.
Los economistas señalaron que el comportamiento de las canastas muestra un cambio en la composición de la inflación. Mientras los alimentos dejaron de ser el principal motor de los aumentos, comenzaron a ganar peso otros rubros como servicios, tarifas y alquileres.
Jorge Colina, director de Idesa, consideró que la línea de pobreza cerró el semestre con un crecimiento promedio mensual del 2,6% y estimó que la mejora de los ingresos informales podría seguir reduciendo la pobreza, aunque a un ritmo menor.
Desde otra perspectiva, Agustín Salvia, del Observatorio de la Deuda Social Argentina de la UCA, cuestionó la medición oficial y sostuvo que la canasta no refleja completamente el impacto de los gastos reales de los hogares.
Otros especialistas destacaron que la baja de la inflación podría permitir una reducción futura de las canastas en términos reales, aunque advirtieron que la evolución dependerá de la recuperación de los ingresos y del comportamiento de los precios regulados.
