La batalla por los puertos expuso un viejo problema: cuánto cuesta operar en la Argentina
El enfrentamiento entre el Gobierno y los prácticos volvió a poner sobre la mesa el debate por el llamado “costo argentino”. Mientras la Casa Rosada denuncia tarifas excesivas, el sector asegura que las comparaciones internacionales son engañosas.

La crisis portuaria dejó al descubierto una discusión que trasciende el conflicto sindical. El Gobierno sostiene que el servicio de practicaje en la Argentina tiene costos muy superiores a los de otros países y considera que esa situación resta competitividad a las exportaciones nacionales.
Según el Ministerio de Desregulación, operar en puertos argentinos puede costar hasta cuatro veces más que en Estados Unidos, México o algunos países europeos. Para el oficialismo, reducir esos valores constituye una condición necesaria para abaratar el comercio exterior y atraer inversiones.
Desde la Cámara que representa a los prácticos responden que esas comparaciones omiten factores determinantes, como las características de la hidrovía, la extensión de los recorridos, las exigencias de seguridad y las particularidades regulatorias del país. Aseguran que equiparar tarifas entre sistemas tan diferentes conduce a conclusiones equivocadas.
Los prácticos cumplen un rol central en la navegación de grandes embarcaciones y son responsables de asistir a los capitanes durante las maniobras en zonas de alta complejidad. Por eso sostienen que cualquier modificación debe priorizar la seguridad antes que la reducción de costos.
La discusión promete continuar una vez superada la crisis. El Gobierno insiste con avanzar en la desregulación del sector, mientras las entidades portuarias advierten que el ahorro económico no puede comprometer un servicio considerado estratégico para el comercio exterior argentino.
