Karina Milei acelera el armado legislativo para consolidar el camino hacia 2027
La secretaria general de la Presidencia amplió su influencia sobre diputados y senadores libertarios y busca ordenar la estructura parlamentaria oficialista. La eliminación de las PASO aparece como una de las principales herramientas para fortalecer el proyecto de reelección de Javier Milei.

Con la mirada puesta en las elecciones de 2027, Karina Milei profundizó su presencia en el Congreso y pasó de ocupar un rol de consulta dentro de la mesa política del Gobierno a intervenir directamente en la coordinación parlamentaria. La secretaria general de la Presidencia supervisa el funcionamiento de los bloques oficialistas, sigue los movimientos de los legisladores y define las prioridades de la agenda legislativa.
Su estrategia se apoya en una red de dirigentes propios, con un papel central del denominado trío menemista. Martín Menem, presidente de la Cámara de Diputados, trabaja junto a Eduardo “Lule” Menem, subsecretario de Gestión Institucional, mientras que Sharif Menem, dirigente cercano a Karina Milei, ganó protagonismo dentro del armado libertario. En el oficialismo lo consideran una figura clave para disputar influencia entre los sectores juveniles vinculados a La Libertad Avanza.
El escenario en el Senado es diferente. Allí, Karina Milei enfrenta mayores dificultades para imponer una conducción totalmente alineada. Victoria Villarruel quedó relegada dentro del oficialismo y Patricia Bullrich, presidenta del bloque libertario, mantiene autonomía y un esquema político propio que genera tensiones con el núcleo más cercano al Presidente.
La secretaria general también busca controlar los vínculos con aliados externos. Por eso sigue de cerca la relación de Diego Santilli con los gobernadores y monitorea los movimientos de los legisladores para evitar fracturas internas.
Una de las señales de mayor control fue su incorporación a los grupos de comunicación de los bloques parlamentarios. Además, en una reunión con diputados y senadores libertarios, transmitió la prioridad del Gobierno: consolidar la reelección presidencial. En ese marco, la derogación de las PASO aparece como la reforma central para preservar el control partidario y ordenar la estrategia electoral oficialista.
