Mirtha Legrand continúa internada y evoluciona favorablemente de su bronquitis
La conductora, de 99 años, permanece en una habitación común del Sanatorio Mater Dei, acompañada por su familia. Sigue sin fiebre y con una mejoría progresiva de los síntomas respiratorios.

Mirtha Legrand continuará internada en el Sanatorio Mater Dei mientras avanza favorablemente de la bronquitis por la que ingresó el lunes. Según el último parte médico, la conductora presenta una evolución positiva y no registra complicaciones en su cuadro respiratorio.
“La señora Mirtha Legrand evoluciona favorablemente y sin complicaciones de su cuadro respiratorio”, informó el centro médico. La diva permanece en una habitación común y está acompañada de manera permanente por familiares, que se organizan para turnarse durante su internación. El próximo parte está previsto para este viernes, siempre que no haya cambios en su estado.
La continuidad de la internación modificó los planes de Mirtha, que esperaba recibir el alta y regresar este fin de semana a su programa de El Trece. La conductora había debido suspender la emisión del sábado pasado por los síntomas respiratorios y fue reemplazada por su nieta, Juana Viale.
Desde su habitación, además, continúa en contacto con su entorno. Recibe visitas de familiares y amigos y envía mensajes desde su celular. Su nieto Nacho Viale, productor general del programa, había señalado el martes que estaba “muy bien” y mejorando.
La internación se decidió luego de una semana de síntomas, especialmente una fuerte tos que se había intensificado durante los últimos días. Inicialmente se hablaba de una gripe, pero los estudios realizados en el Mater Dei determinaron que se trataba de una bronquitis.
Mirtha también había tenido previsto asistir el lunes a la noche a la gala solidaria de Fundaleu. Aunque no pudo concurrir, envió mensajes por WhatsApp desde la clínica para acompañar el evento.
Durante la última semana de agosto había realizado tres salidas nocturnas consecutivas, pese a que por indicación médica debía limitar esas actividades a un máximo de tres por semana. Tras esas jornadas, en las que estuvo expuesta al frío, comenzaron los síntomas que derivaron en el cuadro respiratorio.
