Harry y Meghan preparan su regreso al Reino Unido después de seis años en Estados Unidos
Los duques de Sussex volverán a instalarse temporalmente con Archie y Lilibet a fin de agosto. Sus hijos comenzarían las clases en Gran Bretaña en septiembre y la familia mantendrá su residencia en California.

El príncipe Harry y Meghan Markle volverán a vivir en el Reino Unido junto a sus dos hijos a finales de agosto, seis años después de abandonar sus funciones como integrantes activos de la Familia Real británica. Los duques de Sussex se instalarán en una residencia privada que no pertenece a la Corona y, al menos por ahora, no retomarán ninguna actividad oficial en representación de la monarquía.
El regreso se conoció después del encuentro que Harry y Meghan mantuvieron con el rey Carlos III y la reina Camilla en julio. Según fuentes citadas por medios británicos, el monarca habría recibido con agrado la posibilidad de compartir más tiempo con su hijo y sus nietos en un ámbito privado. La relación entre Harry y su padre comenzó a mostrar señales de acercamiento, aunque el vínculo con su hermano William continúa profundamente deteriorado.
La mudanza también estará vinculada con la educación de Archie, de siete años, y Lilibet, de cinco. Ambos podrían comenzar el ciclo lectivo en una escuela británica a partir de septiembre, aunque los Sussex mantienen en reserva tanto el establecimiento elegido como la ubicación exacta de su nuevo domicilio por razones de privacidad y seguridad.
La familia abandonó el Reino Unido en 2020, después de renunciar a sus funciones oficiales. Primero se trasladó a Canadá y posteriormente se instaló en California, donde compró una mansión valuada en unos US$ 14 millones en Montecito. La pareja no venderá esa propiedad y tampoco abandonará su refugio en Portugal.
El retorno abre interrogantes sobre el acuerdo de Sandringham, establecido en 2020 para definir las condiciones de la salida de Harry y Meghan de la vida institucional de la monarquía. En principio, la pareja seguirá sin recibir fondos públicos y Harry no tendrá funciones oficiales, mientras ambos continuarán con sus actividades privadas y empresariales.
También permanece sin resolver la cuestión de la seguridad. Harry había sostenido que no consideraba seguro llevar a su familia al Reino Unido y mantiene una disputa judicial con el Gobierno británico por la pérdida de su protección policial permanente.
Aunque el príncipe volvió a acercarse a Carlos, su relación con William y Kate sigue marcada por años de enfrentamientos y por las acusaciones formuladas por los Sussex contra la familia real. Las revelaciones de las memorias de Harry profundizaron todavía más esa ruptura.
La nueva etapa familiar tampoco implica, por ahora, un regreso a la Familia Real como miembros activos. Cualquier eventual papel institucional de Harry debería ser acordado con su padre, mientras el futuro de esa posibilidad también dependerá de la posición que adopte William cuando llegue al trono.
