Un error en una historia clínica volvió a sacudir el juicio por la muerte de Maradona

Una Junta Médica utilizó estudios que correspondían a Don Diego, el padre del exfutbolista, para analizar su estado de salud. Ahora se intenta determinar si fue una equivocación o algo deliberado.

El segundo juicio por la muerte de Diego Maradona volvió a quedar envuelto en una controversia luego de que durante una audiencia se descubriera que la Junta Médica había analizado estudios pertenecientes al padre del exfutbolista para elaborar parte de sus conclusiones. El hallazgo se produjo durante la declaración de un nefrólogo que integró el grupo de especialistas y sorprendió a las distintas partes que intervienen en el proceso.

El episodio ocurrió durante la 35ª audiencia, cuando Hernán Trimarchi, testigo propuesto por la Fiscalía, respondió preguntas de los abogados que representan a Nancy Forlini, coordinadora de Swiss Medical. El especialista formó parte de la Junta Médica integrada por 22 profesionales de distintas disciplinas, entre ellos cardiólogos, psiquiatras, nefrólogos y peritos.

Ese organismo había analizado la historia clínica de Maradona, estudios médicos, la autopsia, mensajes, audios y otras evidencias para establecer las circunstancias de su fallecimiento. La conclusión fue que el exfutbolista murió el 25 de noviembre de 2020 como consecuencia de un edema agudo de pulmón, después de aproximadamente doce horas de agonía.

Durante la audiencia se proyectó un estudio realizado el 3 de mayo de 2015 en el Sanatorio De los Arcos. El análisis incluía distintos parámetros y fue utilizado por Trimarchi para evaluar, entre otras cuestiones, los niveles de creatinina, un indicador utilizado para determinar el funcionamiento renal. El resultado registrado era de 1,8 miligramos por decilitro, por encima del máximo considerado habitual para un adulto masculino.

El problema surgió cuando la defensa comparó los datos administrativos asociados con esos estudios. El número de socio de la obra social no coincidía con el correspondiente a la historia clínica utilizada para identificar a Diego Maradona.

Trimarchi reconoció que no había verificado ese dato y que se había guiado por el nombre y apellido que figuraban en la documentación. La investigación posterior permitió advertir que durante varios años existieron estudios realizados en el Sanatorio de los Arcos con diferentes números de socio bajo el nombre de “Diego Armando Maradona”.

El dato adquiere especial relevancia porque el 3 de mayo de 2015 Diego Maradona se encontraba en Dubai, mientras que su padre estaba internado en Buenos Aires. Don Diego murió el 25 de junio de ese año precisamente en el Sanatorio de los Arcos, donde se realizaron los últimos estudios registrados bajo ese nombre.

La defensa señaló además que los análisis realizados al exfutbolista durante su internación en la Clínica Olivos, entre el 3 y el 11 de noviembre de 2020, mostraban valores normales de creatinina.

Ahora, la Justicia deberá establecer cómo se produjo la confusión y determinar si se trató de un error administrativo o si existió alguna acción deliberada detrás de la utilización de esos estudios.

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