Crean una célula artificial capaz de crecer y reproducirse y abre un nuevo horizonte para la bioingeniería
Un equipo de la Universidad de Minnesota desarrolló una célula sintética capaz de completar un ciclo de vida similar al de una célula biológica, incluyendo crecimiento, replicación del genoma, obtención de recursos y división celular. El avance, denominado SpudCell, fue construido a partir de componentes químicos inertes y podría tener aplicaciones en medicina, bioingeniería y fabricación de materiales, aunque sus autores aclaran que aún no puede considerarse vida.

La investigación fue liderada por las profesoras Kate Adamala y Aaron Engelhart, junto a sus equipos del College of Biological Sciences. Según el comunicado institucional, se trata de la primera célula sintética con ciclo de vida completo creada en laboratorio, lo que representa un avance significativo en ingeniería biológica. El trabajo aún no fue publicado en una revista científica con revisión de pares, pero ya generó repercusión internacional tras ser difundido por medios como The New York Times, The Guardian y CNN.
La SpudCell logra replicar funciones esenciales de las células naturales, como la duplicación del material genético y la división celular. Uno de los aspectos destacados es que puede dividirse sin utilizar citoesqueleto, una estructura clave en células biológicas, gracias a proteínas que generan tensión en la membrana hasta provocar la separación. Además, los investigadores introdujeron modificaciones que aumentan la producción de proteínas de fusión, acelerando el crecimiento y la reproducción.
En experimentos de laboratorio, las variantes más eficientes desplazaron a las originales tras varias generaciones, especialmente en condiciones de escasez de nutrientes, lo que sugiere que incluso en sistemas sintéticos pueden operar principios de selección y competencia biológica. Sin embargo, los científicos remarcan que no se trata de un organismo vivo, sino de un sistema químico altamente complejo.
El proyecto es impulsado también a través de una comunidad de investigación abierta que busca expandir las capacidades de la biología sintética. Los autores sostienen que este tipo de células podrían, a futuro, permitir la producción de fármacos más precisos, nuevos materiales y procesos industriales menos dependientes de la química tradicional, operando a condiciones biológicas más eficientes.
Pese al entusiasmo, los investigadores advierten que aún existe una gran distancia entre este desarrollo experimental y una aplicación práctica a gran escala, aunque lo consideran un paso clave en la construcción de sistemas biológicos diseñados desde cero.
