Argentina lidera el ranking de presión fiscal entre 30 países y la UIA reclama una reforma tributaria integral
Argentina registra la mayor presión tributaria sobre el sector formal entre 30 países analizados, con una carga equivalente al 56% de los ingresos empresariales, según un informe presentado por la Unión Industrial Argentina (UIA). El dato ubica al país en el primer puesto del ranking internacional y representa un incremento de seis puntos respecto de 2023, pese a recientes reducciones impositivas.

El estudio, elaborado por el departamento impositivo de la entidad, compara sistemas fiscales de países de la OCDE, América Latina y Europa, y concluye que Argentina encabeza la presión en tributos como Ingresos Brutos, impuesto al cheque, derechos de exportación, sellos y patrimonio. En Ganancias corporativas, el país pasó del primer al segundo lugar, mientras que en IVA ocupa el cuarto puesto.
Desde la UIA advierten que la estructura tributaria local se basa en impuestos al consumo y a la actividad formal, lo que genera un efecto regresivo sobre la producción. Según el informe, el IVA representa el 31% de la recaudación nacional, seguido por Ganancias con 18,5%, el impuesto al cheque con 7%, retenciones con 6,9% y Bienes Personales con 1%.
El presidente de la entidad, Martín Rappallini, destacó que la carga fiscal “frena el crecimiento” y planteó la necesidad de un consenso para avanzar hacia un pacto fiscal federal industrial. Entre las propuestas se incluyen una alícuota única del 25% en el impuesto a las Ganancias, la devolución automática de saldos a favor de IVA y la posibilidad de computar el impuesto al cheque como crédito fiscal.
El informe también señala el impacto de los tributos provinciales y municipales, especialmente Ingresos Brutos y tasas locales, que concentran gran parte de la recaudación subnacional y generan efectos acumulativos en la cadena de precios.
Según la UIA, el sector formal soporta una carga del 56% debido a la presión combinada de impuestos nacionales, provinciales y municipales, lo que afecta la competitividad y la inversión. Además, advierten sobre los saldos a favor acumulados que permanecen inmovilizados como capital de trabajo.
La entidad industrial insiste en que una reforma integral del sistema tributario es condición clave para mejorar la competitividad y reducir distorsiones estructurales en la economía argentina.
