La Libertad Avanza dejó caer una sesión en el Senado para evitar una nueva ofensiva contra Manuel Adorni

El oficialismo decidió no dar quórum en una sesión del Senado que había convocado para tratar pliegos y el proyecto de Propiedad Privada, en medio de la disputa política por la posible interpelación al jefe de Gabinete, Manuel Adorni.

La sesión estaba prevista para las 11 y tenía como uno de sus temas centrales el proyecto impulsado por Federico Sturzenegger, que volvió a quedar postergado por tercera vez. También estaba prevista la votación de pliegos judiciales.

El giro se produjo cuando Unión por la Patria decidió no ocupar sus bancas y argumentó una cuestión técnica vinculada a la reunión de Labor Parlamentaria. El bloque peronista cuestionó un cambio en el acuerdo previo sobre el mecanismo para aprobar la interpelación a Adorni.

En ese contexto, los senadores de La Libertad Avanza, el PRO, la UCR y otros bloques aliados ya estaban en el recinto. Sin embargo, cuando Patricia Bullrich ingresó al lugar y observó que el kirchnerismo no estaba presente, impulsó un cambio de estrategia: que sus legisladores abandonaran sus bancas para impedir la apertura de la sesión.

Luego de la media hora reglamentaria de espera, el presidente provisional del Senado, Bartolomé Abdala, confirmó que la sesión había quedado caída. La decisión generó especulaciones dentro del Congreso, ya que si los senadores oficialistas y aliados permanecían sentados, había quórum suficiente para iniciar el debate.

Desde el oficialismo justificaron la maniobra como una forma de evitar que la oposición avanzara con una votación vinculada a Adorni. Según explicaron, la convocatoria a tratar la interpelación en comisión para la próxima semana buscaba ordenar la discusión y evitar que el kirchnerismo lograra los dos tercios necesarios para impulsarla directamente.

Bullrich cuestionó al bloque opositor y sostuvo que quienes buscaban interpelar al funcionario debían garantizar el quórum. La dirigente afirmó que el objetivo era evitar que el Gobierno quedara expuesto a una ofensiva política durante la sesión.

La caída del debate dejó un mensaje hacia la Casa Rosada: la discusión por la situación de Adorni puede seguir condicionando la agenda legislativa y la relación del oficialismo con sus aliados en el Congreso.

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