Alarma internacional por el brote de hantavirus en un crucero: ya investigan contagios en tres continentes
El caso del crucero MV Hondius escaló a nivel global tras la aparición de nuevos sospechosos de contagio. Las autoridades sanitarias investigan si el foco original estuvo en un basural de Ushuaia frecuentado por turistas y observadores de aves.

El brote de hantavirus detectado a bordo del crucero MV Hondius se transformó en una emergencia sanitaria internacional que ya involucra a países de América, Europa y África. Mientras continúan las investigaciones epidemiológicas, crece la preocupación por la posibilidad de nuevos contagios vinculados al barco y al recorrido previo realizado por turistas en la Patagonia argentina.
La situación tomó una nueva dimensión tras detectarse síntomas compatibles con hantavirus en una azafata neerlandesa que asistió a una pasajera fallecida durante una escala en Sudáfrica. Si se confirma el diagnóstico, sería el primer contagio indirecto registrado fuera del crucero y elevaría aún más la tensión sanitaria internacional.
Hasta el momento, las autoridades contabilizan nueve casos sospechosos vinculados al brote, de los cuales cinco ya fueron confirmados. Dos pasajeros evacuados recientemente hacia Países Bajos dieron positivo para la cepa andina del virus, la variante más peligrosa y una de las pocas en el mundo con capacidad de transmisión entre personas en determinadas circunstancias.
La investigación epidemiológica apunta ahora hacia Ushuaia. Especialistas analizan la posibilidad de que el contagio inicial se haya producido en un basural a cielo abierto ubicado en el acceso a la ciudad, un lugar frecuentado por observadores de aves y turistas. Según guías locales, el área concentra gran presencia de aves carroñeras y roedores, considerados reservorios naturales del hantavirus.
Equipos técnicos del Instituto Malbrán viajarán a Tierra del Fuego para capturar y analizar roedores en zonas recorridas por la pareja de turistas neerlandeses fallecidos, que viajaban desde hacía meses por distintos puntos de la Patagonia argentina y chilena.
Chile y Uruguay ya descartaron oficialmente que el contagio se haya producido en sus territorios, mientras Europa activó mecanismos sanitarios de emergencia para coordinar cuarentenas, repatriaciones y monitoreo de pasajeros.
El crucero, que continúa navegando hacia Tenerife, no podrá realizar desembarcos tradicionales. Las autoridades españolas y europeas organizan operativos especiales para evacuar a pasajeros de 23 nacionalidades bajo estrictos protocolos sanitarios.
La Organización Mundial de la Salud intenta contener la alarma global y sostuvo que el riesgo para la población general sigue siendo bajo. Sin embargo, el organismo ya coordinó el envío de miles de kits de diagnóstico desde Argentina hacia laboratorios internacionales y trabaja en protocolos especiales para el traslado seguro de pasajeros y tripulantes.
El caso expone además el riesgo sanitario asociado al turismo de naturaleza en regiones endémicas y vuelve a poner el foco sobre el hantavirus andino, una enfermedad poco frecuente pero con alta letalidad y capacidad de expansión en contextos específicos.
